La abstención de India: ¿quedarse en el mismo lugar?

India no dio explicaciones de su voto. Para entender la abstención de India tendremos que basarnos en la transcripción de la respuesta de Vikas Swarup, vocero oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores a una pregunta que se le hiciera sobre el voto de India:

Pregunta: ¿Por qué nos abstuvimos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en relación a la designación de un organismo independiente de control para proteger los derechos LGBT? ¿No da esto una mala imagen de nosotros como democracia liberal interesada en asegurar los derechos humanos de la comunidad LGBT?

Vocero oficial, Shri Vikas Swarup: Como usted sabe, la cuestión de los derechos LGBT en India es una cuestión que está siendo considerada por la Suprema Corte en virtud de una serie de peticiones correctivas presentadas por varias instituciones y organizaciones. Como usted también sabe, la Suprema Corte aún no se ha pronunciado sobre esta cuestión. Por tal motivo, tuvimos que tomar esto en cuenta en términos de nuestro voto sobre la tercera resolución de la ONU para institucionalizar la oficina de un(a) Experto/a Independiente para prevenir la discriminación contra las personas LGBT.[9]

La razón dada para la abstención, v.g., que el asunto está en manos de la Suprema Corte, parece estar fundamentada en una apreciación incorrecta de la postura jurídica. En el caso de Suresh Kumar Koushal vs. Naz Foundation, la Suprema Corte conservó la Sección 377 del código penal indio, pero al hacerlo claramente declaró lo siguiente:

A pesar de este veredicto, la legislatura competente tendrá la libertad de ponderar si es o no deseable y apropiado eliminar la Sección 377 del CPI del libro de leyes parlamentarias, o enmendarla, como sugiere el Fiscal General.[10]

En un fallo sin precedentes, la Suprema Corte activó un mecanismo autocorrectivo pocas veces usado y que se conoce como recurso correctivo: ordenó que el fallo de la Suprema Corte en el casoKoushal se sometiera a una nueva audiencia, esta vez ante un tribunal de cinco jueces.

También cabe mencionar que en el caso NALSA vs. Union of India, la Suprema Corte emitió otro pronunciamiento para confirmar los derechos de la comunidad transgénero a la igualdad, la dignidad y la expresión.[11]

Todas estas razones, que indican que la Corte ha progresado en cuanto al reconocimiento de las personas LGBT como ciudadanas y ciudadanos plenos, deberían haberle dado al gobierno el valor para actuar. El contraste con las declaraciones de Ghana, Botsuana y Namibia sobre sus abstenciones durante la votación de la resolución OSIG es sorprendente. Esos tres países citaron sus respectivos marcos constitucionales de trabajo para argumentar que independientemente de sus estipulaciones penales, ellos no discriminaban por OSIG. India, por el contrario, eligió dar realce al estatuto penal de la Sección 377, en lugar de derivar una postura sobre políticas basada en la Constitución.

Además de abstenerse en la votación de la resolución, India también votó a favor de varias de las enmiendas hostiles. Dos enmiendas clave por las que India votó a favor arrojan una luz particularmente preocupante sobre la poca fidelidad del gobierno a la Constitución.

La enmienda L.75 reza: Reiterando la importancia de respetar los sistemas de valores regionales, culturales y religiosos, y las particularidades, al considerar las cuestiones de derechos humanos

y la enmienda L.76 reza: Subrayando la importancia fundamental de respetar los debates internos pertinentes a nivel nacional sobre cuestiones asociadas con sensibilidades históricas, culturales, sociales y religiosas.

Estas enmiendas buscan deshacer el consenso internacional de que la cuestión cultural sensible siempre debe ceder ante la obligación de todos los Estados de proteger los derechos humanos universales estipulados en la Declaración y Programa de Acción de Viena. Esta deferencia hacia los sistemas de valores culturales y religiosos es particularmente problemática en el contexto indio ya que refuerza las prácticas de división por castas y discriminación de género, ya no digamos la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Una deferencia no calificada hacia los sistemas de valores culturales y religiosos constituye, además, una antítesis del marco constitucional indio de trabajo.

La cláusula sobre libertad de religión de la Constitución (Artículo 25) queda específicamente sujeta a las limitaciones impuestas por los demás derechos fundamentales. Esto se debe a que la Constitución da cabida a las preocupaciones de las mujeres miembros de la Asamblea Constituyente, por ejemplo, Hansa Mehta, quien habló sobre cómo la libertad de religión podría convertirse en una tiranía religiosa, especialmente contra las mujeres.

De igual manera, la práctica de las personas intocables es, en el fondo, una práctica cultural profunda reforzada por un sistema religioso de valores. Dicha práctica fue declarada delito constitucional en virtud del Artículo 17.[12] Lo que esta penalización de la práctica de las personas intocables indica es que la Constitución india no es partidaria pasiva de la cultura y la tradición. Por el contrario, la Constitución prohíbe aquellas prácticas culturales que violen los derechos fundamentales.

Al votar a favor de estas enmiendas, India demostró una profunda falta de respeto a la Constitución y sus valores.[13]

La abstención india hizo poca justicia a la manera en que la conversación sobre los derechos LGBT se ha desarrollado internamente. De ser una cuestión marginal, se ha convertido en un asunto de preocupación difundida como lo reflejan las posturas en los movimientos sociales, la cobertura mediática y el hecho de que los principales partidos políticos apoyen los derechos LGBT, incluso el partido opositor más numeroso del Congreso. A pesar de esta base de firme apoyo que está emergiendo, el gobierno no logró tomar valor para desempeñar un papel de liderazgo, sino que prefirió no comprometerse con su voto.

Desde otro ángulo, la abstención de India podría verse como al menos no tan regresiva como su postura previa. En 2015, India, bajo la actual administración de Modi, se unió a Rusia, Paquistán, Arabia Saudita, China e Irán para votar en contra de extender los beneficios de los empleados de las Naciones Unidas a sus parejas del mismo sexo. Si se toma como punto de partida este voto, entonces India ha pasado de un ‘no’ a una ‘abstención’.

El hecho de que India se abstuviera en 2016 en lugar de votar, puede atribuirse al miedo de que una cobertura mediática negativa pudiera empañar la imagen internacional del gobierno. La postura total del gobierno indio evolucionó de un voto en contra, en 2015, a una abstención en 2016, por temor a la publicidad negativa que se dio a su voto en contra del 2015 y al deseo de la actual administración india de evitar que sucediera lo mismo. También, es un tributo indirecto a la fuerza de la campaña nacional para despenalizar las vidas LGBT sostenida vigorosamente por grupos LGBT, con ayuda de los medios, la sociedad civil y la academia.

[9] http://www.mea.gov.in/media-briefings.htm?dtl/26979/Transcript_of_Weekly_Media_Briefing_by_Official_Spokesperson_July_01_2016

[10] Suresh Kumar Koushal vs. Naz Foundation, (2014), I SCC 1.

[11] https://indiankanoon.org/doc/193543132/

[12] 17. Abolición de los intocables — se abole el sistema de “los intocables” y se prohíbe su práctica en cualquiera de sus formas. La imposición de cualquier discapacidad derivada del sistema de “los intocables” constituirá un delito castigable conforme a la ley.

[13] http://thewire.in/48613/diluting-human-rights-principles-indias-vote-on-the-resolution-on-sexual-orientation-and-gender-identity/