IV Entender el aspecto político: ¿por qué los Estados votaron de la manera en que lo hicieron?

La Resolución sobre orientación sexual e identidad de género, como ya se dijo antes, fue aprobada con 23 votos a favor, 18 en contra y 6 abstenciones. ¿Cómo entendemos la naturaleza de esta votación tanto por separado como en su carácter colectivo? Para ello, examinaremos algunas de las cuestiones clave en las que se apoyaron los votos a favor, las abstenciones y los votos en contra.

Cómo entender el voto a favor

El voto a favor deberá analizarse y entenderse dentro de la trayectoria más larga del trato a la cuestión OSIG dentro del Consejo de Derechos Humanos. Parece haber una cierta fluctuación cuando se trata de apoyar las cuestiones OSIG dentro del Consejo de Derechos Humanos. En 2011, cuando la primera resolución OSIG fue aprobada, hubo 23 votos a favor, 19 en contra y 3 abstenciones. En 2014, la segunda resolución OSIG fue patrocinada de manera conjunta por 50 Estados. Fue aprobada con 25 votos a favor, 14 en contra y 7 abstenciones. En 2016, la tercera resolución OSIG fue patrocinada de manera conjunta por 49 Estados y fue aprobada con 23 votos a favor, 18 en contra y 6 abstenciones.

Lo que podemos observar es que del 2011 al 2014 hubo un aumento firme del apoyo. Sin embargo, en el 2016 parece sugerirse un cierto retroceso pues los votos se parecen más a los del 2011 que a los del 2014.

¿Cómo explicar este aparente retroceso? Una manera de hacerlo es referirnos al hecho de que los votos siempre dependen de qué países son miembros del Consejo de Derechos Humanos. Se podría decir que 2014 contó con una membresía más favorable y de allí que hubiera una mayoría más amplia a favor. De manera fortuita, en 2014 la composición fue tal que Asia estuvo representada por cuatro países del Este y Sudeste de Asia (Corea del Sur, Japón, Filipinas y Vietnam) los cuales votaron todos a favor de la resolución. El 2016, por el contrario, fue un año más difícil para las cuestiones OSIG pues algunos partidarios clave (Japón) y algunos de los que se abstuvieron (Sierra Leona, Kazajistán) ya no formaban parte del Consejo.

Se podría decir también que lo que la resolución buscaba en 2016 era algo mucho más ambicioso que lo que se buscaba en 2014. Es posible que el hecho de que la resolución buscara el establecimiento de un(a) Experto/a Independiente, hiciera que más Estados cambiaran su postura de abstención por una en contra (China y Congo) y su postura a favor por una abstención (Filipinas y Sudáfrica).

Por último, no podemos descartar el importante papel que jugó la oposición más organizada, liderada por la OCI y apoyada fuertemente por Rusia. La resolución del 2014 fue una llamada de atención para la OCI, que observó que la resolución iba en contra del islam y se prometió anularla. La votación del 2016 muestra algunas huellas de la determinación de la OCI de luchar contra las cuestiones OSIG en la ONU.

El liderazgo del LAC 7

Lo que no podemos subestimar es el papel de liderazgo del LAC 7, no solo en la región LAC, sino en todo el mundo. El LAC 7 fue instrumental para asegurar que su región estuviera respaldando completamente el voto. La importancia de esta presentación consensuada de la postura de esta región en su totalidad, aparte de asegurar que el conjunto de votos fuera de apoyo, fue la de demostrar que la cuestión de la discriminación y la violencia por OSIG no es una cuestión occidental, sino una cuestión que preocupa seriamente a los países del sur global.

El liderazgo fue evidente también en el grado de cuidado con que se abordó el cabildeo para la resolución. Hubo una consulta abierta y cercana con la sociedad civil y una voluntad de aceptar sugerencias y un esfuerzo para hacer que la mayor cantidad de Estados posible se uniera a esta causa. Es completamente posible que la votación de los países asiáticos y africanos que votaron a favor o que se abstuvieron lo hayan hecho porque el liderazgo de la resolución OSIG 2016 provino del sur global.

 El voto asiático a favor

Una parte clave del éxito del voto a favor se sostiene en el hecho de que tres países asiáticos votaron a favor de la resolución. De esos tres, solo Vietnam se dirigió al Consejo antes de la votación para explicar su voto:

Sr. presidente, Vietnam celebra la iniciativa y los esfuerzos de los miembros de la comunidad internacional para evitar y combatir la violencia y la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Votaremos a favor de la resolución L.2/Rev.1 enmendada. Vietnam desea subrayar que la/el titular del mandato de los nuevos Procedimientos Especiales respaldados por esta resolución desempeñará sus obligaciones en estricto apego a los códigos de conducta consagrados en la Resolución 5/2 del CDH – contribuyendo a los esfuerzos de atender la violencia y la discriminación a este respecto—.

Es imperativo que cuando este Procedimiento Especial se establezca en el futuro cuente con la promoción del diálogo genuino entre todas las partes pertinentes interesadas con miras a conseguir un impacto positivo en las personas de todo el mundo. En este proceso, las diferencias entre la diversificada sociedad deben respetarse y tomarse en cuenta, en lugar de amplificarse de manera negativa.

La razón de por qué Vietnam votó a favor está en los cambios tanto de sus políticas internas como de su política internacional con respecto a los derechos LGBT. En una carta redactada por varias organizaciones de la sociedad civil vietnamita se observa lo siguiente:

En años recientes, como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Vietnam ha mostrado apertura y apoyo hacia la igualdad de las personas LGBT dentro de la ONU y en sus políticas internas. En 2014, Vietnam votó a favor de la resolución sobre orientación sexual e identidad de género en el CDH de la ONU. Durante el 2º ciclo del Examen Periódico Universal, Vietnam aceptó la recomendación de promulgar una ley para combatir la discriminación y asegurar así la igualdad para toda su ciudadanía, sin importar su orientación sexual e identidad de género. Observamos que el gobierno ha dado pasos positivos para cumplir con sus compromisos internacionales, por ejemplo, mediante enmendar el código civil de 2005 y permitir que las personas transgénero se sometan a una transición de sexo y, posteriormente, cambien la indicación de su género en sus documentos legales.[1]

El voto de Vietnam a favor de la resolución fue resultado de un fuerte movimiento que ha provocado cambios dramáticos a nivel nacional. Como lo comenta Tran Tung, director del Centro ICS:

Cuando empezamos nuestro movimiento en Vietnam en 2008, siempre colocamos el empoderamiento comunitario y el cambio social al centro de nuestra campaña. Gradualmente, ganamos el apoyo de los medios y, después, del público en general. Las cuestiones OSIEG ya no son un tema sensible en Vietnam. La gente comprende que existimos, que somos parte de la vida y que nuestros derechos deben ser protegidos. El cambio social y apoyo más amplio del que gozamos en la sociedad juega un papel fundamental. Por un lado, éste nos apalanca para negociar con el gobierno; por el otro, facilita a las personas el decir públicamente que son partidarias/aliadas. Como consecuencia, el gobierno de Vietnam empezó a tomar medidas para proteger los derechos LGBTIQ, entre ellas, revisar leyes sobre el matrimonio y la familia (para eliminar la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo) y códigos civiles (para permitir la transición de género en el país). Durante este proceso, construimos buenas alianzas con el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Salud y Ministerio de Asuntos Exteriores, mismos a los que se consulta sobre cómo votar. Todos estos factores desempeñaron un papel clave al influir en la postura del gobierno en relación a las cuestiones OSIG.[2]

Aunque Mongolia no habló durante este período de sesiones, en la declaración de Undeg Purevsuren, Ministro de Asuntos Exteriores de Mongolia, durante el 31er Período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos encontramos una pista de por qué este país voto a favor.

El Sr. Purevsuren declaró que su país había hecho un compromiso duradero para con los derechos humanos cuando se embarcó en el camino de la democracia 25 años antes y al adoptar su primera constitución democrática, en 1992. Mongolia abolió la pena de muerte de su legislación al aprobar el código penal corregido. La definición de tortura del código penal corregido ahora se apega al Artículo 1º de la Convención contra la Tortura. Más aún, en el código penal corregido se penalizan la violencia doméstica, la discriminación contra las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales, el trabajo infantil forzado y el castigo corporal infantil.

El voto de Mongolia a favor de la resolución también puede verse como resultado de la labor de defensa a favor de la igualdad LGBT a nivel nacional e internacional. Como comenta Anaraa Nyamdorj, director ejecutivo del Centro LGBT:

El gobierno de Mongolia recibió una enorme llamada de atención durante su primer EPU en noviembre de 2010, cuando las cuestiones relacionadas con la situación de derechos humanos OSIEG en Mongolia fue subrayada por 9 países, 8 de los cuales hicieron recomendaciones de comenzar a implementar esfuerzos concertados para poner fin a la discriminación contra las personas LGBT. Pocos días después, Mongolia fue examinada por el Comité contra la Tortura, de la ONU, a quien nuestro Centro ha también enviado un informe sombra subrayando varias cuestiones, especialmente, crímenes de odio en contra de personas LGBT en Mongolia. Cuatro meses después, el Comité de Derechos Humanos de la ONU (CDCP) hizo también dos recomendaciones sobre la situación de las personas LGBT en Mongolia. Estos esfuerzos respaldados de defensa internacional y la respuesta ofrecida por los instrumentos internacionales parecen haber constituido un gran recordatorio del hecho de que existe un segmento específico de la población que todavía no está protegida igualitariamente, a pesar del hecho de que tanto la Constitución como el derecho internacional dictan igualdad. Sumado a estas recomendaciones, el Centro LGBT continuó con su labor de defensa internacional a nivel de la ONU y obtuvo 17 recomendaciones más para Mongolia en el EPU de 2015 en torno a LGBTI y a la no discriminación, además de recomendaciones del PDESC en 2015 y recomendaciones de la CEDAW en 2016.

Internamente, el Centro siguió participando de manera constructiva con varios ministerios e instancias mediante reuniones individuales, reuniones con el gobierno y la sociedad civil, especialmente mediante el Foro de Derechos Humanos de las ONG que ha sido designado como punto focal no oficial para la participación de la sociedad civil para vigilar la implementación del EPU por parte del gobierno. Hubo también continua visibilidad y humanización del movimiento de derechos LGBTI en general y activistas LGBTI visibles del Centro LGBT en sus eventos públicos como el Día de la Igualdad y el Día del Orgullo, todo lo cual jugó un papel muy importante. La participación continua con el gobierno dio como resultado que se incluyeran los crímenes/discursos de odio en una muy amplia conceptualización dentro del código penal actual aprobado en diciembre de 2015, en el que ahora se penaliza un amplio concepto de discriminación, con protecciones expresas que incluyen a OSIEG.

Cuando el Centro se enteró de la votación que se avecinaba, nos acercamos al gobierno. Llamamos al Ministerio de Asuntos Exteriores para informarles sobre la votación y nos organizamos con la sociedad civil para agregar sus firmas a la petición internacional para establecer el mandato, además de organizarnos con el Foro de Derechos Humanos de las ONG para enviar una carta conjunta a fin de recordarle al gobierno de Mongolia su obligación internacional e instarlos a conservar su liderazgo en la región en relación con la igualdad y la no discriminación, misma que habían asegurado a través del nuevo código penal.[3]

Corea del Sur guardó silencio durante la reunión, pero este Estado también votó a favor de la resolución en 2014, así que existe un historial de apoyo. El apoyo constante de Corea a los derechos LGBT puede atribuirse a una mezcla de factores, entre otros, el activismo a nivel interno, la aspiración del estado coreano de ser visto como ‘país del primer mundo’, el hecho de que Ban Ki Moon, que es coreano, haya sido un abierto defensor de los derechos LGBT, y el deseo de no ser vistos como menos progresistas que Japón.[4]

La única conclusión que podemos hacer del voto asiático a favor es que la fuerza del activismo local juega un fuerte papel que influye en las prioridades de la política exterior de los países. Si Corea del Sur, Vietnam y Mongolia votaron a favor, este voto es resultado de una fuerte campaña local sobre derechos LGBT.

La fallida retórica sobre los países desarrollados versus los países en desarrollo

Parte de la retórica de quienes se opusieron a la resolución era que se trataba, en gran medida, de una cuestión que preocupaba a los países desarrollados. En este punto sería útil analizar el historial de votaciones.

Vale la pena destacar que el apoyo más fuerte a la resolución provino de la región Latinoamericana, de la cual sus ocho países votaron a favor. También hubo el apoyo completo de Europa Occidental, cuyos siete países votaron a favor. En Europa del Este, a excepción de Rusia, los otros cinco miembros votaron a favor de la resolución. De la región Asia Pacífico, ocho países votaron en contra, pero Mongolia, Corea del Sur y Vietnam votaron a favor, mientras que Filipinas e India se abstuvieron. De África, 9 miembros votaron en contra de la resolución, pero Botsuana, Ghana, Namibia y Sudáfrica decidieron abstenerse. La región clave del sur global, Latinoamérica, se muestra, casi uniformemente, partidaria, mientras que en Asia está surgiendo una base de fuerte apoyo liderado por el Este y Sudeste de Asia. Ni siquiera en África hubo un voto en bloque, ya que hubo cuatro abstenciones clave. También vale la pena observar que el voto del bloque clave, la Organización de la Conferencia Islámica (OIC), tampoco estuvo totalmente unificado en contra de la resolución, ya que Albania rompió el consenso dentro de la OIC con su voto a favor de la resolución. El éxito de la votación indica que el mito de que el sur global se opone a las cuestiones de orientación sexual e identidad de género es falso.

La pasión detrás del voto a favor

Una de las maneras importantes de entender la política mundial es en términos de los intereses de las naciones y cómo las cuestiones pueden ser usadas por los Estados al servicio de sus propias agendas del poder. Aunque para entender el voto a favor habremos de aplicar ese marco de trabajo, es importante, también, comprender la emoción o pasión que hubo detrás del voto a favor.

Cuando los votos aparecieron en pantalla y cuando ya estaba claro que la resolución había sido aprobada, hubo una erupción de emociones que recorrió la sala: delegadas/os y observadores/as gritaron con júbilo, se abrazaron e intercambiaron felicitaciones. ¿De dónde provino tanta emoción?

Dos ejemplos específicos del debate capturan en parte de dónde provino esa pasión detrás del voto a favor. El discurso de Julian Braithwaite, embajador del Reino Unido, logró algo sin precedentes al recordarles a las y los delegados que no se trataba de una cuestión abstracta y sin cuerpo, sino de una cuestión profundamente personal que afectaba a las personas de la sala XX del Palais des Nations:

Al votar en contra de esta resolución están ustedes votando para impedir que la ONU trate de detener la violencia y la discriminación. ¿Cómo puede esto ser algo aceptable? Esto afecta a las personas que están en esta sala y a personas de mi equipo que son LGBT. ¿Están ustedes diciendo que está bien discriminarlos por su orientación sexual e identidad de género? ¿Que está bien golpearlos, torturarlos o, tal vez, matarlos? Porque esto es lo que están ustedes apoyando si votan en contra de la resolución.

La violencia y la discriminación tienen que parar. Y se debe permitir a la ONU desempeñar su parte para prevenir la violencia y la discriminación. Por todas estas razones, el Reino Unido insta fuertemente a los demás Estados a apoyar esta resolución. Los insto a recordar a las personas que dependen de esta resolución: hermanos, hermanas, hijos, hijas, madres y padres.

La emotividad expresada por el embajador Julian Braithwaite halló mayor resonancia política cuando México, el Reino Unido y Ghana hicieron alusión al tiroteo del centro nocturno gay de Orlando.

México dijo:

Sr. Presidente, en la inauguración de este período de sesiones del Consejo, las delegaciones de todas las regiones condenaron fuertemente los recientes asesinatos de Orlando. Aquellos espantosos ataques se dirigieron contra esas personas por su orientación sexual e identidad de género. La enmienda propuesta va en contra de la reprobación común al fingir que los derechos humanos de dichas personas ya no preocupan a este Consejo.

El Reino Unido dijo:

El presente período de sesiones del Consejo da inicio bajo la sombra de los asesinatos de Orlando en donde las personas fueron el blanco por su orientación sexual e identidad de género y donde hubo 49 muertos y 53 heridos. Estados de diferentes regiones se unen para condenar los asesinatos. De aprobarse esta enmienda y eliminarse la ‘orientación sexual’ y ‘la identidad de género’ de la lista de motivos por los que se rechaza la violencia, se estaría enviando un trágico mensaje que cuestionaría la voluntad del

Ghana dijo:

Pero ha habido una evolución en la forma de pensar, en parte, debido a la situación de Orlando, pero también por la resolución de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos que acabo de mencionar.

El compromiso para con el voto a favor fue alimentado y alentado por las vivencias de discriminación y violencia de las personas LGBT, que se vieron representadas en Orlando. Orlando simbolizó la historia más amplia, larga y profunda de violencia sistemática vivida por las personas LGBT de todas partes del mundo. En pocas palabras, ésta fue la pasión que emergió de los grupos de base LGBT y que se expresó a través del voto a favor, del cual los discursos de todos los países partidarios, entre ellos, Países Bajos, Uruguay, Brasil, Uruguay, Eslovenia, Vietnam, México y el Reino Unido, fueron prueba irrefutable.

Cómo entender las abstenciones

Las seis abstenciones fueron de: Sudáfrica, India, Filipinas, Botsuana, Ghana y Namibia. Sudáfrica y Filipinas cambiaron su voto a favor del 2014 por una abstención en 2016. Namibia e India se abstuvieron tanto en 2014 como en 2016. Botsuana cambió su voto en contra del 2014 por una abstención en 2016. Ghana votó en contra en 2011 y decidió abstenerse en 2016. Analizaremos cada una de estas abstenciones con mayor detalle.

Sudáfrica: la abstención como regresión

Uno de los votos clave, que merece mayor análisis, fue el voto de Sudáfrica. Vale la pena recordar que Sudáfrica fue el país que en 2011 patrocinó la primera resolución sobre orientación sexual e identidad de género del Consejo de Derechos Humanos. De patrocinar la resolución OSIG en 2011, pasó a votar a favor de la siguiente resolución en 2014, y a abstenerse en 2016. ¿A qué se debió este cambio tan dramático?

El voto de Sudáfrica podrá tal vez entenderse mejor si analizamos la declaración de la Sra. Nozipho Mxakato-Diseko, embajadora sudafricana, que debe ser citada en su totalidad:

Para Sudáfrica, el respeto a la promoción, protección y realización de los derechos humanos y libertades fundamentales consagradas en nuestra Constitución constituye el pilar fundamental de nuestra política exterior. Creemos que ninguna persona debe ser sometida a discriminación y violencia por ningún motivo, incluyendo el de la orientación sexual.

Guiada por esta convicción, en 2011, Sudáfrica presentó la resolución original sobre la cuestión OSIG y LGBTI. Nuestro enfoque sobre la cuestión de la protección contra la violencia y discriminación de las personas LGBTI se centraba y se centra en cuestiones que traerán máxima unidad al interior de este Consejo y que convencerán incluso a países que tienen ciertos problemas con respecto de esta cuestión. La manera en que los patrocinadores actuales han buscado partir de la iniciativa sudafricana del 2011, ha traído divisiones y ha creado una discordia innecesaria dentro de este Consejo. De nuestra lucha contra el apartheid aprendimos que si tenemos clara la meta final, que para nosotros es poner fin a la violencia y discriminación contra las personas LGBTI, el mejor abordaje es aquél que se construye con el máximo consenso. Esto pudo haberse logrado de no ser por el enfoque arrogante y de confrontación adoptado.

Sr. Presidente, existe un proverbio africano que dice, “Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina con otros”.

Sudáfrica sigue firmemente comprometida con invertir todos sus recursos para asegurar que la violencia y la discriminación contra las personas LGBTI sea erradicada, sin dejar a nadie atrás. La imprudencia, el señalar a otros y llevar las confrontaciones al límite no nos llevarán a ningún lado. Hay vidas en juego.

Es por estas razones que si bien hemos apoyado aquellas partes de la resolución que se enfocan principalmente en poner fin a la violencia y discriminación contra las personas LGBTI, Sudáfrica no puede apoyar esta resolución tal y como está y por lo tanto, se abstendrá. Gracias. (El énfasis es nuestro)

Los temas del discurso de la Sra. Nozipho Mxakato-Diseko son importantes. Como ya se subrayó antes, ella enfatizó la importancia de la Constitución sudafricana, la lucha contra el apartheid y la necesidad de diálogo como justificaciones del voto de Sudáfrica. Curiosamente, estos mismos temas fueron también parte de un discurso previo pronunciado por el embajador JM Matija, quien introdujera la primera resolución patrocinada por Sudáfrica sobre orientación sexual e identidad de género en 2011. Al igual que la Sra. Nozipho Mxakato-Diseko, el embajador Matija citó la lucha contra el apartheid y la Constitución sudafricana para argumentar sobre el por qué Sudáfrica estaba patrocinando la resolución OSIG.

Sudáfrica cree que nadie debe ser sometido a discriminación y violencia por su orientación sexual o su identidad de género. Nadie debería de temer por su vida solo por su orientación sexual o su identidad de género. A nadie se le debería negar servicios por su orientación sexual e identidad de género. La resolución que tenemos el día de hoy ante nosotros no busca imponer valores a los Estados Miembros, sino iniciar un diálogo que contribuya a poner fin a la discriminación y la violencia por orientación sexual o identidad de género. En Sudáfrica la no discriminación por orientación sexual está garantizada por la Constitución, y sin embargo, aún tenemos problemas relacionados con actos de violencia en contra de las personas por su orientación sexual e identidad de género. 

Todas las personas que participamos en las luchas por la liberación, sin excepción, aprendimos esta aspiración a partir de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, cuyos primeros párrafos del preámbulo se convirtieron en el toque de clarines que nos llamaba a luchar por la libertad. Esta dice, y cito, “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos” y “Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

Cuando se nos encarceló, torturó y exilió, recibimos apoyo moral, político y material desde todos los sectores de la sociedad de todas partes del mundo. No dijimos, no podemos aceptar tu apoyo debido a tu identidad de género. Nuestros migrantes, refugiados y aquellas personas asediadas continuamente por el hambre, reciben ayuda de todas las personas y no decimos, no queremos tu ayuda debido a tu orientación sexual e identidad de género. Cuando buscamos trabajo, inversiones, construcción de capacidades y tecnología, no decimos, sólo de esta parte de la sociedad y no de esta otra parte de la sociedad, dependiendo de la identidad de género. (El énfasis es nuestro)   

Si bien ambos oradores aluden a la lucha contra el apartheid, lo hacen para señalar puntos muy diferentes. Para la Sra. Nozipho Mxakato-Diseko, la lección derivada de la lucha contra el apartheid es que ‘para poner fin a la violencia y discriminación contra las personas LGBTI, el mejor abordaje es el construido con el máximo consenso’, sin ser ‘arrogantes’ ni ‘confrontativos’. Para el Sr. JM Matija, la lucha contra el apartheid amplió el pensamiento sobre los derechos humanos y nos enseñó que discriminar a cualquier persona por cualquier motivo, incluyendo OSIG, es inaceptable.

Tal vez sea necesario revisar la historia de Sudáfrica y ponderar si ambas interpretaciones son igualmente válidas. Una de las grandes contribuciones de la lucha contra el apartheid fue que posibilitó que viéramos que la discriminación tiene muchas facetas y que un verdadero movimiento de liberación se comprometería a combatir las muchas facetas de la discriminación. Vista desde esta perspectiva, la declaración del Sr. JM Matija es fiel a la historia del movimiento de liberación sudafricano y reconoce y se apoya, de manera implícita, en la contribución histórica de personas, como Simon Nkoli, que jugaron un papel clave tanto en el movimiento contra el apartheid como en el movimiento gay. Como dijo Simon Nkoli, “Soy negro y soy gay. No puedo separarlas en lucha secundaria y lucha primaria”.[5] En la visión de JM Matija, no existe una lucha primaria y otra secundaria y, por ello, Sudáfrica presentará la resolución sobre violencia y discriminación por orientación sexual e identidad de género. Es precisamente por este férreo compromiso para con la liberación que la Sra. Nozipho Mxakato-Diseko causa gran perjuicio al sugerir que cuando se trata de la agenda medular de garantizar una vida libre de violencia y discriminación para las personas LGBT está bien que las nociones de consenso estén primero que la necesidad de combatir la violencia y la discriminación. Al citar la lucha contra el apartheid al servicio de un voto que no hace justicia a los ideales de la lucha, la Sra. Nozipho Mxakato-Diseko distorsiona violentamente el mero significado de la lucha por la liberación.

La declaración de la Sra. Nozipho Mxakato-Diseko debe analizarse dentro del marco de trabajo descrito por Orwell en su obra clásica “1984”, en la que describe la creación de una nueva lengua para un estado totalitario. En el estado totalitario de Orwell, la neolengua remplaza al inglés que entonces se llamará viejalengua. La característica predominante de la neolengua es que las palabras empiezan a perder la especificidad de lo que significan y comienzan a significar lo opuesto. El ejemplo que Orwell da es el de la Declaración de Independencia que comienza así, ‘Defendemos que dichas verdades son evidentes en sí mismas: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, entre los que se cuentan el derecho a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad…’. En la neolengua la única palabra que puede capturar este espíritu es pensacrimen[6].

La mala idea de la Sra. Nozipho Mxakato-Diseko de citar la lucha contra el apartheid tiene intención de vaciar a la lucha por la liberación de su contenido subversivo y reemplazarlo por la blanda noción de consenso. Hoy, la lucha contra el apartheid se usa para justificar el no actuar para corregir la violencia y la discriminación; mañana, como máxima pesadilla orwelliana, se usará para justificar la violencia y la discriminación.

Además de esto, aludir al compromiso constitucional sudafricano para con la no discriminación por orientación sexual para abstenerse de votar sobre la violencia y la discriminación por motivos de OSIG plantea problemas similares. La declaración de 2011 del embajador Matija específicamente llamó la atención hacia el hecho de que ‘la no discriminación por orientación sexual está garantizada constitucionalmente’.

En 2014, después de las votaciones, Sudáfrica dio una explicación de su voto basado nuevamente en la Constitución:

Ninguna persona debería temer por su seguridad o ser despojada de su dignidad por su orientación sexual o identidad de género. Sudáfrica ha apoyado resoluciones similares en otros foros multilaterales. Guiado por el principio de la supremacía de su Constitución y del estado de derecho, se ordenó al gobierno promover y respetar los derechos de todas las personas sin discriminación.

En 2016, se alude a la misma constitución para apoyar una abstención. Está claro que no puede citarse a la Constitución tanto para defender una resolución OSIG en 2011 y 2014 como para abstenerse en una resolución OSIG en 2016. De hacerlo, una de las dos personas que la invocaron están violentando el claro lenguaje de la Constitución que preserva un compromiso fundamental para con la no discriminación por orientación sexual. De hecho, en el voto de 2016 se abdicó de la responsabilidad constitucional y se rehuyó a la fidelidad a la Constitución en nombre de la Constitución.

Como lo dijera acertadamente la académica sudafricana Melanie Judge:

Los principios de derechos y justicia de la Constitución dictan los términos en que los líderes habrán de gobernar tanto dentro como fuera de sus fronteras. En consecuencia, se deberán rendir cuentas por las posturas retrógradas y contradictorias sobre la orientación sexual y la identidad de género. Aquellos líderes que determinen el ritmo y contenido de las políticas sexuales y de género de maneras que socaven los derechos y protecciones constitucionales son, en palabras de la misma Sra. Mxakato-Diseko, culpables de cometer arrogancia e imprudencia.[7]

Ghana, Botsuana y Namibia: la abstención como progreso

Las abstenciones de Botsuana, Namibia y Ghana deben verse menos negativas que la de Sudáfrica. Esto se debe a que ninguno de estos tres países tiene un marco de trabajo interno, constitucional o de políticas, que inequívocamente apoye a las cuestiones OSIG. Fue interesante advertir que a pesar de no contar con alguna estipulación constitucional específica sobre orientación sexual o identidad de género, estos tres países hicieron, todos, referencia a que el marco de trabajo de los derechos humanos universales prohíbe, constitucionalmente, la discriminación.

Botsuana dijo:

La Constitución de Botsuana no tolera la violencia hacia persona alguna, ni permite la discriminación contra persona alguna.

Namibia dijo:

El gobierno de Namibia se opone a cualquier violencia contra las personas por su orientación sexual e identidad de género. De manera reiterada hemos declarado que dichos actos están prohibidos y son castigables por nuestras leyes penales locales y no hay un solo caso reportado a las autoridades de presunta persecución a las personas LGBT en Namibia.

En el artículo 10 de la Constitución namibia se declara que:

Todas las personas serán iguales ante la ley y ninguna persona puede ser discriminada por su sexo, raza, color, etnia, origen, religión, credo, posición social o económica.

Ghana dijo:

En 2014, la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, durante su 55º Período ordinario de sesiones realizado en Luanda, Angola, aprobó una resolución Núm. 275 titulada, “Resolución sobre la protección contra la violencia y otras violaciones de derechos humanos contra las personas por su orientación sexual e identidad de género reales o atribuidas”.

Dicha resolución se aprobó en el contexto de lo que la Comisión determinó eran incidentes alarmantes de actos de violencia, discriminación y otras violaciones de derechos humanos que se siguen cometiendo en cualquier parte de África contra las personas por su orientación sexual o identidad de género real o atribuida. En esa resolución también se expresa honda preocupación por el hecho de que los organismos del orden público no investigan de manera diligente ni persiguen a los perpetradores de la violencia y otras violaciones de derechos humanos contra las personas por su orientación sexual e identidad de género real o atribuida. En ella se condenan los incidentes cada vez más comunes de violencia y otras violaciones de derechos humanos, entre ellas, asesinatos, violaciones sexuales, agresiones y otras formas de persecución de las personas por su orientación sexual e identidad de género real o atribuida.

Sr. presidente, ahora mismo nos reunimos con lo que sucedió en Orlando como telón de fondo. La Constitución de Ghana prohíbe la discriminación de cualquier tipo. Y, por tanto, la resolución de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos va acorde con nuestra Constitución. Las leyes de Ghana no permitirán que se persiga o agreda a una persona cualquiera por su orientación sexual.

Así, los tres países hicieron referencia a un marco de trabajo nacional constitucional de derechos universales. Ghana fue un paso más allá al referirse también a la Resolución sobre orientación sexual e identidad de género de las Comisiones Africanas sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos y a los asesinatos masivos de Orlando.

Ghana dijo:

Sr. Presidente, en 2011 Ghana votó en contra de la resolución a la que se hizo referencia en el párrafo del preámbulo. Pero ha habido una evolución en la forma de pensar, en parte, debido a la situación de Orlando, pero también por la resolución de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos que acabo de mencionar.

No obstante, los tres países contrapesaron este marco de trabajo de los derechos humanos universales con la así denominada falta de consenso sobre la noción de orientación sexual e identidad de género.

Como lo explicó Botsuana:

Debe observarse, sin embargo, que a nivel internacional y dentro del derecho internacional no existen ni una definición ni una aceptación acordadas sobre el uso de la terminología sobre orientación sexual e identidad de género como se discute en la actual resolución. Es, de hecho, un concepto que está aún en desarrollo, incluso a nivel internacional. La razón de nuestra abstención en esta etapa toma en cuenta la importancia fundamental de respetar los debates internos pertinentes a asuntos asociados con sensibilidades históricas, culturales, sociales y religiosas.

Namibia observó que:

El hecho de que no haya un instrumento internacional vinculante que nos guíe en el campo de la legislación internacional de derechos humanos y que nos proporcione una definición acordada de orientación sexual e identidad de género plantea una laguna legal para nosotros. Esa misma laguna existe con respecto de un instrumento que establezca derechos basados en la orientación sexual y la identidad de género. En la ausencia de una legislación internacional de derechos humanos que guíe nuestro trabajo dentro del Consejo, ¿qué instrumento guiará al/a la Experto/a Independiente al momento de evaluar a nuestros Estados? Nos preocupa que mediante esta resolución se busque el establecimiento de un mandato de un(a) Experto/a Independiente, ya que se le permitirá a este mandato interferir en cuestiones sensibles a nivel nacional.

Ghana secundó las preocupaciones en torno a la sensibilidad cultural:

Pero, Sr. Presidente, este es un asunto muy sensible en Ghana desde el punto de vista cultural. Las actitudes se han endurecido a causa del comportamiento de ciertos grupos dentro de la comunidad homosexual. El caso de la República de Ghana versus el Dr. Sulley Ali-Gabass, quien era un médico practicante de uno de los hospitales principales y que amarró a un jovencito menor de 16 años, y a la fuerza practicó sexo anal con él en un automóvil. La víctima, Basheer Mohammed, posteriormente contrajo el VIH. Fue convencido con regalos tales como un Samsung Galaxy y la cantidad de 20 cedis, que era equivalente tal vez a menos de un dólar en Ghana. Este hombre explotó la pobreza de la víctima. Él negó su responsabilidad pero un periodista de investigación que asistió encubierto a una entrevista con él, grabó su confesión. Así que fue arrestado, procesado y sentenciado a varios años de cárcel. Esto, de hecho, endurece las actitudes hacia cuestiones como el matrimonio entre personas del mismo sexo o la comercialización de la homosexualidad.

Como lo describieron los tres países, el conflicto entre estas dos posturas fue lo que provocó su abstención. Lo sobresaliente de las declaraciones de los tres países es que si bien todos ellos eligieron referirse al marco de trabajo constitucional, ni Ghana, ni Botsuana, ni Namibia, eligieron referirse a sus leyes penales en virtud de las cuales los actos sexuales entre personas del mismo sexo son ilegales en los tres países.[8] Esta es la postura correcta ya que, claramente, debería ser la Constitución – y no los estatutos penales – la que debería determinar la política internacional del Estado. Desde el ángulo que se vea, este voto fue un voto valiente tanto por marcar las posturas de sus países en contra de la discriminación y la violencia por OSIG como por romper con la postura del grupo africano e introducir una postura más reafirmadora de los derechos.

La abstención de India: ¿quedarse en el mismo lugar?

India no dio explicaciones de su voto. Para entender la abstención de India tendremos que basarnos en la transcripción de la respuesta de Vikas Swarup, vocero oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores a una pregunta que se le hiciera sobre el voto de India:

Pregunta: ¿Por qué nos abstuvimos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en relación a la designación de un organismo independiente de control para proteger los derechos LGBT? ¿No da esto una mala imagen de nosotros como democracia liberal interesada en asegurar los derechos humanos de la comunidad LGBT?

Vocero oficial, Shri Vikas Swarup: Como usted sabe, la cuestión de los derechos LGBT en India es una cuestión que está siendo considerada por la Suprema Corte en virtud de una serie de peticiones correctivas presentadas por varias instituciones y organizaciones. Como usted también sabe, la Suprema Corte aún no se ha pronunciado sobre esta cuestión. Por tal motivo, tuvimos que tomar esto en cuenta en términos de nuestro voto sobre la tercera resolución de la ONU para institucionalizar la oficina de un(a) Experto/a Independiente para prevenir la discriminación contra las personas LGBT.[9]

La razón dada para la abstención, v.g., que el asunto está en manos de la Suprema Corte, parece estar fundamentada en una apreciación incorrecta de la postura jurídica. En el caso de Suresh Kumar Koushal vs. Naz Foundation, la Suprema Corte conservó la Sección 377 del código penal indio, pero al hacerlo claramente declaró lo siguiente:

A pesar de este veredicto, la legislatura competente tendrá la libertad de ponderar si es o no deseable y apropiado eliminar la Sección 377 del CPI del libro de leyes parlamentarias, o enmendarla, como sugiere el Fiscal General.[10]

En un fallo sin precedentes, la Suprema Corte activó un mecanismo autocorrectivo pocas veces usado y que se conoce como recurso correctivo: ordenó que el fallo de la Suprema Corte en el caso Koushal se sometiera a una nueva audiencia, esta vez ante un tribunal de cinco jueces.

También cabe mencionar que en el caso NALSA vs. Union of India, la Suprema Corte emitió otro pronunciamiento para confirmar los derechos de la comunidad transgénero a la igualdad, la dignidad y la expresión.[11]

Todas estas razones, que indican que la Corte ha progresado en cuanto al reconocimiento de las personas LGBT como ciudadanas y ciudadanos plenos, deberían haberle dado al gobierno el valor para actuar. El contraste con las declaraciones de Ghana, Botsuana y Namibia sobre sus abstenciones durante la votación de la resolución OSIG es sorprendente. Esos tres países citaron sus respectivos marcos constitucionales de trabajo para argumentar que independientemente de sus estipulaciones penales, ellos no discriminaban por OSIG. India, por el contrario, eligió dar realce al estatuto penal de la Sección 377, en lugar de derivar una postura sobre políticas basada en la Constitución.

Además de abstenerse en la votación de la resolución, India también votó a favor de varias de las enmiendas hostiles. Dos enmiendas clave por las que India votó a favor arrojan una luz particularmente preocupante sobre la poca fidelidad del gobierno a la Constitución.

La enmienda L.75 reza: Reiterando la importancia de respetar los sistemas de valores regionales, culturales y religiosos, y las particularidades, al considerar las cuestiones de derechos humanos

y la enmienda L.76 reza: Subrayando la importancia fundamental de respetar los debates internos pertinentes a nivel nacional sobre cuestiones asociadas con sensibilidades históricas, culturales, sociales y religiosas.

Estas enmiendas buscan deshacer el consenso internacional de que la cuestión cultural sensible siempre debe ceder ante la obligación de todos los Estados de proteger los derechos humanos universales estipulados en la Declaración y Programa de Acción de Viena. Esta deferencia hacia los sistemas de valores culturales y religiosos es particularmente problemática en el contexto indio ya que refuerza las prácticas de división por castas y discriminación de género, ya no digamos la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Una deferencia no calificada hacia los sistemas de valores culturales y religiosos constituye, además, una antítesis del marco constitucional indio de trabajo.

La cláusula sobre libertad de religión de la Constitución (Artículo 25) queda específicamente sujeta a las limitaciones impuestas por los demás derechos fundamentales. Esto se debe a que la Constitución da cabida a las preocupaciones de las mujeres miembros de la Asamblea Constituyente, por ejemplo, Hansa Mehta, quien habló sobre cómo la libertad de religión podría convertirse en una tiranía religiosa, especialmente contra las mujeres.

De igual manera, la práctica de las personas intocables es, en el fondo, una práctica cultural profunda reforzada por un sistema religioso de valores. Dicha práctica fue declarada delito constitucional en virtud del Artículo 17.[12] Lo que esta penalización de la práctica de las personas intocables indica es que la Constitución india no es partidaria pasiva de la cultura y la tradición. Por el contrario, la Constitución prohíbe aquellas prácticas culturales que violen los derechos fundamentales.

Al votar a favor de estas enmiendas, India demostró una profunda falta de respeto a la Constitución y sus valores.[13]

La abstención india hizo poca justicia a la manera en que la conversación sobre los derechos LGBT se ha desarrollado internamente. De ser una cuestión marginal, se ha convertido en un asunto de preocupación difundida como lo reflejan las posturas en los movimientos sociales, la cobertura mediática y el hecho de que los principales partidos políticos apoyen los derechos LGBT, incluso el partido opositor más numeroso del Congreso. A pesar de esta base de firme apoyo que está emergiendo, el gobierno no logró tomar valor para desempeñar un papel de liderazgo, sino que prefirió no comprometerse con su voto.

Desde otro ángulo, la abstención de India podría verse como al menos no tan regresiva como su postura previa. En 2015, India, bajo la actual administración de Modi, se unió a Rusia, Paquistán, Arabia Saudita, China e Irán para votar en contra de extender los beneficios de los empleados de las Naciones Unidas a sus parejas del mismo sexo. Si se toma como punto de partida este voto, entonces India ha pasado de un ‘no’ a una ‘abstención’.

El hecho de que India se abstuviera en 2016 en lugar de votar, puede atribuirse al miedo de que una cobertura mediática negativa pudiera empañar la imagen internacional del gobierno. La postura total del gobierno indio evolucionó de un voto en contra, en 2015, a una abstención en 2016, por temor a la publicidad negativa que se dio a su voto en contra del 2015 y al deseo de la actual administración india de evitar que sucediera lo mismo. También, es un tributo indirecto a la fuerza de la campaña nacional para despenalizar las vidas LGBT sostenida vigorosamente por grupos LGBT, con ayuda de los medios, la sociedad civil y la academia.

La abstención de Filipinas: un paso hacia atrás

En 2014, Filipinas votó a favor de la resolución OSIG, por lo tanto, su abstención en 2016 constituyó un paso hacia atrás. Filipinas dijo:

Hace dos años, Filipinas votó a favor de la resolución de Derechos Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género (OSIG). Al mismo tiempo, el propósito de la resolución OSIG era debatir sobre la discriminación y la violencia contra las personas por OSIG… Apoyamos dicha resolución en el contexto del fuerte compromiso de Filipinas para con la promoción y protección de los derechos humanos de todas las personas sin importar raza, color, sexo, género, religión o alguna otra condición, en consonancia con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y otros acuerdos internacionales y regionales de derechos humanos de los cuales somos Estado parte. Siguiendo con este compromiso, Filipinas se ha pronunciado contra la discriminación de personas y sectores específicos, incluyendo la discriminación y violencia contra las personas por su orientación sexual e identidad de género, como lo son aquellas personas que pertenecen al sector LGBT.

También, apoyamos la resolución anterior bajo el total entendido de que la resolución no crearía ni conduciría a la creación de nuevos derechos humanos específicos para las personas LGBT y otras personas con orientación sexual e identidad de género específica pues ello iría en contra de la universalidad de los derechos humanos. Y, lo más importante, nosotros entendimos que la resolución anterior no se impondría, ni se derogarían los derechos de soberanía de los Estados para formular y definir sus propias leyes.

Hoy, expresamos el mismo compromiso y entendimiento. No obstante, mi delegación no estaba lista para apoyar el establecimiento de un(a) titular del mandato, especialmente cuando el/la titular del mandato a crear, por su misma naturaleza, persigue que un conjunto de normas se aplique a un sector específico, cuando no existe consenso sobre un conjunto de normas de derechos humanos universalmente aceptadas. Es por esta razón, Sr. presidente, que mi delegación votó a favor de la parte de la resolución relativa a combatir la violencia y discriminación contra LGBT. Votamos en contra de L.75 porque intenta cambiar la esencia y el mensaje del Artículo 1.5 de la Declaración y el Programa de Acción de Viena de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos que, parcialmente, reza:

Debe tenerse en cuenta la importancia de las particularidades nacionales y regionales, así como de los diversos patrimonios históricos, culturales y religiosos, pero los Estados tienen el deber, sean cuales fueren sus sistemas políticos, económicos y culturales, de promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Sr. Presidente, nos abstenemos de votar en relación a la creación de un nuevo titular del mandato y nos abstendremos de votar sobre la resolución en su conjunto.

La abstención de Filipinas provocó desconcierto entre los grupos de la sociedad civil que trabajaron con Filipinas para que éste mantuviera su voto anterior y votara a favor de la resolución. La votación de la resolución se llevó a cabo el mismo día en que el nuevo presidente, Rodrigo Duterte, inició su administración. Sin embargo, es poco probable que este hecho haya influido en el voto, y que el factor más significativo haya sido el libro blanco de 2014 publicado por el Departamento de Asuntos Exteriores.

En el libro blanco se declara que ‘Filipinas siempre ha sido tolerante y respetuosa con la comunidad LGBT/OSIG’ y que el respeto y la tolerancia están ‘firmemente ancladas en la cláusula de igual protección de la Constitución de 1987’. No obstante, en el libro blanco se observa que, ‘actualmente no existe ley interna mediante la cual se asegure ese apoyo y respeto a sus derechos. Específicamente, hay una ausencia de legislación filipina en donde de manera explícita (i) se reconozca y regule el matrimonio entre personas del mismo sexo y las uniones civiles entre personas del mismo sexo; y, (ii) se regulen los efectos del cambio en el estado jurídico de una persona por la reasignación de sexo’.

Además de esta aparente falta de guía o mandato interno claro, en el libro blanco se articulan también las implicaciones de que Filipinas asuma internacionalmente una postura más proactiva de apoyo a OSIG:

El constante seguimiento de Filipinas a OSIG en cada período de sesiones de la CSW sin una clara resolución en relación a esta cuestión crea la impresión de que éste forma parte de la política exterior del país y ello tiene un impacto en nuestras relaciones con estados y aliados regionales específicos como la OIC y la Santa Sede.[14]

En el libro blanco también se enuncian las preocupaciones internas:

Debe observarse que la iglesia católica y la comunidad musulmana de Filipinas, que realistamente influyen en la formulación de las políticas de Filipinas, podrían alentar más la controversia y ello dificultaría el proceso para llegar a un consenso sobre esta cuestión.[15]

En este documento, posterior al voto de Filipinas a favor de la resolución OSIG de 2014, hay un sospechoso silencio en cuanto a que no se analiza ese voto de 2014. Aunque, leyendo entre líneas, podemos deducir que hubo una presión significativa tanto internamente como en términos de las relaciones con estados amistosos; ello aseguró que el apoyo abierto de Filipinas a las cuestiones OSIG mundiales ya no fuera viable.

Como se expresa en la conclusión del libro blanco:

Se recomienda a Filipinas adoptar por ahora una política de ‘silencio estratégico’ hasta que llegue el momento en que el país apruebe una ley que cubra de manera abarcativa los derechos LGBT/OSIG y que pudiera entonces servir de marco de trabajo para cualquier cambio de la política recomendada.

Habrá que ver si la postura de ‘silencio estratégico’ articulado en el libro blanco cambia bajo la nueva administración del presidente Duterte, conforme los grupos LGBT filipinos trabajan para asegurar que el respeto a los derechos LGBT forme parte de las políticas nacionales e internacionales de Filipinas.

Cómo entender el voto en contra

Hubo 18 países que votaron en contra de la resolución; 9 de ellos de África, 8 de Asia y uno de Europa del Este. Los puntos clave de la unidad opositora estuvieron realmente en torno al grupo africano y a la OIC, apoyados por Rusia y China.

El liderazgo de la OIC

Hubo 18 países que votaron en contra de la resolución; diez de ellos pertenecen a la OIC. Con excepción de Albania, los otros 9 miembros de la OIC (Argelia, Marruecos, Bangladesh, Indonesia, Maldivas, Arabia Saudita, Nigeria, EAU y Qatar) votaron en contra de la resolución.

Entonces, el centro neurálgico de la oposición organizada fue realmente la OIC. Todos los países de la OIC que tomaron la palabra subrayaron el hecho de que desde su percepción, la resolución se oponía a la religión, la cultura y la tradición y que, por tanto, era una imposición inaceptable de valores.

Qatar dijo:

Es por esto que los derechos defendidos por este proyecto de resolución frente al Consejo de Derechos Humanos contradicen, desde nuestro punto de vista, el instinto humano sensato y todos los valores, culturas y creencias religiosas. Un enfoque selectivo de esta índole es una jugada sin precedentes que amenazaría todos los esfuerzos del Consejo de Derechos Humanos.

Sabemos que existen algunas prácticas que tal vez son aceptadas por algunas personas en algunas comunidades y sociedades. Sin embargo, esto no significa que todas esas prácticas pueden imponérsele a otros países. Y no deben describirse como que gozan de la aceptación y el respaldo colectivo. Ello abriría el camino para que se inserten nuevos conceptos que son irrelevantes a los principios de derechos humanos y es por ello que debemos reconocer las especificidades de nuestros contextos culturales y religiosos como se establece en el Plan de Acción de Viena de 1993.

EAU dijo:

Rechazamos la instrumentalización de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y del uso del Consejo de Derechos Humanos para impulsar conceptos desconocidos y raros que contradicen la resolución de las Naciones Unidas por la cual se estableció el Consejo. Quisiera aclarar que somos una sociedad que rechaza la violencia y la discriminación en todas sus formas y manifestaciones. No deseamos señalar a ningún grupo social específico cubierto en el párrafo L.2 del proyecto de resolución.

Por otra parte, nosotros, como personas que no tenemos nada que ver con el contenido del proyecto de resolución expresamos nuestro rechazo a cualquier concepto que comprometa nuestras especificidades culturales y religiosas – aún si estos conceptos son aceptables en otras sociedades –. Además, la literatura sobre derecho comparado y la de sociología afirman que lo que puede ser bueno en un lugar específico puede no necesariamente dar el mismo resultado en otra sociedad o lugar.

Arabia Saudita dijo:

Queremos reiterar que el respeto a las religiones y creencias está contemplado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Y, la universalidad de los derechos humanos no significa que debamos imponer culturas que se contraponen a la religión musulmana.

Indonesia dijo:

Reconocemos el mandato del Consejo de Derechos Humanos de promover y proteger los derechos humanos pero, al mismo tiempo, creemos que el Consejo debe siempre asumir un abordaje constructivo y de cooperación en cuanto a considerar cuestiones, particularmente aquellas que tienen que ver con diferentes normas y morales socioculturales y religiosas. Creemos que los miembros del consejo deben mostrar siempre la sensibilidad de ellos requerida y abstenerse de imponer a otros ciertos valores y normas que no gozan del consenso internacional.

Marruecos dijo:

Hoy estamos frente a un proyecto de resolución que va en contra de los valores y creencias de al menos mil millones y medio de personas que pertenecen a una civilización. Entonces, ¿cuál es el mensaje que nos gustaría enviar a esta civilización y comunidad religiosa?

Argelia dijo:

Sin embargo, pensamos que no es útil imponer a otros valores no acordados universalmente. Este es un abordaje poco constructivo y creará divisiones al interior del Consejo y su causa y no queremos esto. La orientación sexual no es más que una opción o una forma alternativa de comportamientos y no deseamos un(a) titular del mandato solo para una cuestión de esta índole.

La oposición de la OIC fue bastante organizada y fluyó a partir de decisiones de políticas de la OIC. Así lo describió Paquistán en su discurso de introducción de las enmiendas.

Los ministros de asuntos exteriores de la OIC aprobaron en Kuwait una resolución durante el 42º período de sesiones del consejo de ministros, quienes al referirse a la resolución del Consejo de Derechos Humanos sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género estuvieron en desacuerdo con la resolución y el concepto al que hace referencia. Por lo tanto, hemos informado al grupo principal del proyecto de resolución, que la OIC no podrá apoyar su iniciativa y, especialmente, no podrá apoyar a un(a) Experto/a Independiente para un concepto que aún no ha sido aprobado por ningún tratado o convención universal, intergubernamental, negociada.

La Resolución a la que hace referencia Paquistán es la Resolución Núm. 4/42c sobre Cuestiones Sociales y Familiares. A. Salvaguardar los valores de las instituciones del matrimonio y la familia:

Habiendo considerado la Declaración de la Comisión Independiente y Permanente de Derechos Humanos (CIPDH); y la resolución A/HRC/27/L.27/ Rev.1 del Consejo de Derechos Humanos sobre “Derechos humanos, orientación sexual e identidad de género”;

Elogiando la decisión tomada por el Consejo de la Liga de Estados Árabes a nivel ministerial, de rechazar esta Resolución;

Celebrando la postura de los Estados musulmanes y no musulmanes que se opusieron a la Resolución dentro del Consejo de Derechos Humanos;

Considerando que la Resolución incluye muchas cuestiones que no pueden ser aceptadas como tales por contradecir totalmente las enseñanzas y valores del islam y otras religiones divinas y con el sentido común de la humanidad;

Decide:

1.Rechazar todo el contenido de la Resolución del CDH y esforzarse por asumir una postura islámica y humana unificada para abrogarla.[16]

Esta decisión sobre las políticas de la OIC se tomó posterior a la resolución de 2014. La resolución de la OIC ve a la cuestión OSIG como en total contradicción con ‘las enseñanzas y valores del islam’. En su resolución también se reafirma el compromiso de los países de la OIC de ‘rechazar’ la resolución de 2014. Entonces, debemos pensar que el voto de la OIC y el cabildeo de la OIC para evitar que los países votaran a favor de la resolución provino de la política articulada en la Resolución Núm. 4/42c sobre Cuestiones Sociales y Familiares de la OIC.

No obstante, a pesar de esta clara declaración de políticas, es importante observar que la OIC fracasó en cuanto a asegurar que todos sus miembros votaran en contra de la resolución. Albania, miembro de la OIC desde 1992, votó a favor de la resolución.

Albania dijo:

Albania apoya por completo el proyecto de resolución L.2/Rev.1 que se apoya en resoluciones anteriores de los años 2011 y 2014, en cuanto a abordar esta discriminación y violencia contra las personas por su orientación sexual e identidad de género. El objetivo de este proyecto de resolución es designar a un(a) Experto/a Independiente que trabajará en la protección contra la violencia y la discriminación por orientación sexual e identidad de género; la resolución en su estado actual no busca crear nuevos derechos, sino que simplemente reafirma la aplicación de normas de derechos humanos existentes a aquellas personas que son discriminadas y maltratadas por ser quienes son.

Albania eligió no atender a los argumentos de la OIC de buenas a primeras, sino articular su postura de votar a favor de la resolución OSIG partiendo de su apoyo a los derechos humanos universales. La postura de Albania tal vez no sea significativa en términos numéricos, pero sí es muy importante en términos ideológicos. Albania articula el hecho de que la oposición a las cuestiones OSIG no es un principio central del islam, que la violencia y la discriminación por OSIG deben ser tomadas en serio y que todos los países deberían seguir el marco de trabajo de los derechos humanos universales.

El grupo africano

El grupo africano, en cambio, estuvo más dividido: ocho países votaron en contra y cuatro se abstuvieron. En 2016, incluso sin el liderazgo de Sudáfrica, hubo cuatro abstenciones sobre la resolución por parte de la región Africana. Ningún Estado africano que no fuera parte de la OIC eligió explicar su voto en contra. El silencio relativo de los Estados africanos no pertenecientes a la OIC podría indicar la existencia de un margen mayor para el cambio de los puntos de vista que no se aprovechó de manera efectiva. El único Estado que pudo haber aprovechado de manera efectiva su papel de liderazgo para jalar a otros Estados africanos no pertenecientes a la OIC y tratar de asegurar al menos una abstención era Sudáfrica. No obstante, es evidente que Sudáfrica estaba incómoda con la resolución de 2016 y que no hizo nada por asegurar el éxito de la resolución. Entonces, en 2014, cuando sí se contó con el liderazgo de Sudáfrica, Congo y Sierra Leona se abstuvieron. En 2016, aún sin el liderazgo sudafricano, Ghana, Namibia y Botsuana se abstuvieron. Esto solamente nos habla de las posibilidades desaprovechadas en el 2016.

Esta falta de liderazgo por parte de Sudáfrica tuvo el desafortunado impacto de amplificar aún más las voces más homofóbicas del continente africano durante la votación. Nigeria jugó su papel a la perfección. Nigeria dijo:

Nigeria ha legislado en contra de LGBT. En 2011, Nigeria se opuso a esta cuestión en este Consejo. Nigeria no tiene sentimientos negativos contra aquellos Estados que practican las actitudes homosexuales y esas cosas. Todo lo que Nigeria dice es que nuestras leyes no lo aceptan, y creo que lo mismo sucede con muchos países que han hecho declaraciones para refutar esta resolución en particular.

La gran mayoría de las naciones ha rechazado los derechos LGBT. En un mundo con una población que supera los 7 mil millones cuatrocientos mil habitantes, ¿cómo podemos decir que el concepto de derechos humanos para las personas LGBT es correcto dada la pequeña fracción que se identifica a sí misma como LGBT? Mi gobierno y otros gobiernos objetamos seriamente cualquier intento de considerar los derechos LGBT como derechos humanos y hemos legislado en contra de LGBT porque ofende a la cultura, la religión y a las leyes naturales.

Objetamos esta afirmación de que votar en contra de esta resolución es instigar a la violencia. Nosotros decimos, “no, no, no”. La oposición a esta resolución es para asegurar la santidad de otros derechos, como los derechos a las creencias religiosas, culturales y la supremacía de las leyes naturales. Ciertas conductas no naturales que representan una amenaza a las leyes naturales deben ser abolidas; de lo contrario, los conceptos de matrimonio y familia se vendrán abajo.

El apoyo de Rusia y China

Este conjunto principal de la OIC y el grupo africano se vio reforzado por el apoyo de Rusia y China. Rusia dijo:

Rusia cree que la orientación sexual es un elemento de la vida privada de una persona determinada y uno no puede interferir con esto. Se trata de una elección profundamente individual de acuerdo con los propios modelos en determinadas relaciones en particular y ello no conlleva la necesidad de crear ningunas condiciones específicas para la implementación de dicha elección – un sistema particular de protección para aquellos que toman esta elección en particular –. En Rusia, los derechos humanos se extienden a todas las personas. Mujeres, adultos mayores, personas con discapacidades, homosexuales, maestros o astronautas, la juventud o representantes de minorías nacionales o religiosas.

Y lo que vemos el día de hoy es un pequeño grupo de países que sugieren que establezcamos un régimen jurídico aparte para proteger a aquellos que eligen un cierto modelo de relaciones interpersonales.

Nos abstendremos de todo comentario respecto de si su elección es natural o no. Simplemente, observaremos que muchos miles de años de desarrollos humanos fueron llevados a cabo por aquellos que no tenían esta clase de elección.

El establecimiento de un(a) Experto/a Independiente por parte del Consejo sobre cuestiones que conciernen solo a asuntos privados es algo que no podemos ver más que como una imposición de modelos específicos de comportamiento y estamos en contra de dicho enfoque, que solo facilitará mayor politización…

En conclusión, señor, teniendo en mente lo anterior, la Federación Rusa votará en contra de la resolución de nombrar a un(a) Experto/a Independiente sobre cuestiones de discriminación por orientación sexual y no cooperará con éste, si es que se establece.

China tomó la palabra después de la votación para explicar su voto y subrayó la importancia de respetar los diferentes sistemas culturales y judiciales, además de remarcar la necesidad de atender las cuestiones de derechos humanos mediante un diálogo constructivo, en lugar de imponer puntos de vista a los demás. Además, dijo, el Consejo enfrenta limitaciones económicas y, por tanto, China se opone a la creación de nuevos mandatos.

La oposición tanto de Rusia como de China a la resolución tal vez no tengan mucho que ver con la oposición de los países de la OIC (v.g., porque va en contra de la religión o la cultura). En lugar de ello, estas oposiciones deben ser vistas como una oposición más amplia a la norma de los derechos humanos universales. Tanto Rusia como China proponen fuertemente una visión del derecho internacional centrada en los Estados, con poco espacio para la noción de derechos humanos. Entonces, la oposición a lo que Rusia llama ‘modelos de conducta’ es, en efecto, una oposición a la idea de los derechos individuales. China, al aludir al respeto de los diferentes sistemas culturales y jurídicos busca colocar a la soberanía de los Estados en un pedestal más elevado que los derechos humanos individuales.

Una oposición más amplia al marco de trabajo de los derechos humanos universales

El voto en contra se apoyó en una hostilidad sostenida hacia la mera idea de los derechos humanos universales. De hecho, el tema subyacente a muchas de las enmiendas hostiles fue la oposición a la universalidad de los derechos humanos.

Como lo explicó Paquistán:

Las enmiendas de la L.73 a la L.79 están inspiradas en las decisiones tomadas por la OIC, los jefes de Estado africanos y los gobiernos, en la cumbre de Kampala sobre la promoción de la cooperación, el diálogo y el respeto a la diversidad en el campo de los derechos humanos.

Las decisiones de la OIC a las que Paquistán hace referencia están expuestas en la Resolución Núm. 1/42-leg sobre el Seguimiento y la Coordinación de la Acción en el Campo de los Derechos Humanos:

  1. Afirma que los derechos humanos son de carácter universal y que deben percibirse dentro del marco de trabajo de un proceso dinámico, no estático, para el desarrollo de normas internacionales, dando la debida consideración a las especificidades nacionales y regionales y a los diversos contextos históricos, culturales y religiosos.
  2. Subraya la necesidad de que la comunidad internacional aborde la cuestión de los derechos humanos de una manera objetiva y desde la perspectiva de que estos derechos son indivisibles e incluyente de todos los estados de una manera no selectiva y no discriminatoria.
  3. Hace un llamado para que los derechos humanos sean percibidos de una manera abarcativa y desde todos sus aspectos religiosos, políticos, sociales, económicos y culturales, dentro de un marco de trabajo de cooperación y solidaridad internacionales.
  4. Ratifica el derecho de los estados de mantener sus especificidades religiosas, sociales y culturales por representar legados y fundamentos intelectuales que a su vez contribuyen al enriquecimiento de los conceptos mundiales comunes de derechos humanos.
  5. Insta a todos a no usar la universalidad de los derechos humanos como pretexto para interferir en los asuntos internos de otros estados y vulneran su soberanía.
  6. Recuerda el derecho de los estados de expresar reservas, cuando sea necesario, hacia cualquier pacto, convención o acuerdo internacional al que se adhieran, puesto que dicho derecho conforma un derecho de soberanía.[17]

Los puntos 1 al 6 de la resolución establecen un marco de trabajo que va más allá de la resolución OSIG. Claramente, el objetivo de la OIC es el de diluir el marco de trabajo de los derechos humanos universales al subrayar que los derechos deben ser ‘percibidos de una manera abarcativa’, al hacer un llamado para que los derechos sean entendidos desde ‘sus aspectos religiosos, políticos, sociales, económicos y culturales’ y al subrayar que los derechos deben entenderse dentro del ‘marco de trabajo de cooperación y solidaridad internacionales’. Se ratifica el ‘derecho de los estados’ de ‘mantener sus especificidades religiosas, sociales y culturales’. Se ordena a los Estados no usar ‘la universalidad de los derechos humanos como pretexto para interferir en los asuntos internos de otros estados’.

El definir los ‘derechos humanos’ abarcativos y poner énfasis en la contextualización de los derechos dentro de marcos de trabajo religiosos y culturales es un claro intento de diluir la protección de la legislación internacional de derechos humanos. La otra maniobra detectada en el texto es cambiar la idea de que los derechos humanos pertenecen a la persona por la idea de que los derechos pertenecen a los estados. Aquí se establecen los derechos de los estados de reafirmar sus especificidades religiosas y culturales como una norma que es superior a los derechos humanos individuales.

La pregunta sería si lo que estamos presenciando es un intento de suplantar el marco de trabajo existente del derecho internacional de derechos humanos. Las estrategias para hacerlo son variadas. Un aspecto de la estrategia es mal citar, mal aplicar y malinterpretar la legislación de derechos humanos existente. Las enmiendas hostiles son un caso típico de mal citar la Declaración de Viena para lograr objetivos que están en conflicto con la Declaración de Viena. El segundo aspecto es desplazar el foco de la cuestión del individuo como titular de derechos hacia entidades colectivas como la familia, el estado o la religión. El tercer aspecto es atacar repetidamente la norma de los derechos humanos universales desde el punto de vista de la cultura y la religión. El último aspecto es el de volver a hacer énfasis en la importancia de la soberanía y el hecho de que la soberanía debe preponderar por encima de la legislación internacional de derechos humanos.

La amenaza al funcionamiento del Consejo

Las implicaciones de la aprobación de la resolución fueron descritas más vigorosamente y en términos oscuros por Marruecos:

Sr. Presidente, tomo la palabra en una sesión considerada como histórica y siento mucha tristeza y amargura. Estamos celebrando el 10º aniversario del establecimiento del Consejo de Derechos Humanos, y pensamos que tal ocasión nos permitiría enviar mensajes claros a nuestras comunidades y a este mundo estropeado por el terrorismo, el extremismo y la migración de todo tipo. Creemos que  este Consejo es responsable de construir un mayor consenso entre todas las civilizaciones para que desarrollemos derechos humanos y defendamos los nobles principios de derechos humanos.

En este período de sesiones, Sr. presidente, y luego de ver los resultados de la votación, quisiéramos que hoy conste y quede registrado que estamos frente a un Consejo muy dividido. Entonces, este Consejo está enviando un mensaje equivocado, distorsionador, que creará una ambigüedad en la juventud.

Entonces, se habla de universalidad cuando se ha alcanzado el acuerdo común entre las civilizaciones humanas, mientras que hoy estamos frente a un proyecto de resolución que va en contra de los valores y creencias de al menos mil millones y medio de personas que pertenecen a una civilización. ¿Cuál es el mensaje que queremos enviar a esta civilización y comunidad religiosa?

Sr. Presidente, el islam está en contra de la violencia; otorga dignidad a todos los seres humanos y rechaza todos los abusos. Como estado musulmán que cree en los derechos humanos, Marruecos ha compartido y participado en varias iniciativas de este Consejo tratando de acercar posturas y hacer que los derechos humanos ganen, al final. Pero, hoy, hacemos un llamado a los miembros a que voten en contra del proyecto de resolución solo para preservar la credibilidad del Consejo.

Estamos en un punto de inflexión muy peligroso. Esta votación y este periodo de sesiones serán el inicio de un período muy oscuro en la vida del Consejo en el que dos terceras partes de la humanidad y de la especie humana sentirán que están fuera del Consejo y que el Consejo no está tomando en cuenta sus propias convicciones y sentimientos, ni los valores que ellos aprueban.

Por ello, votamos en contra de este proyecto de resolución ya que creemos que ello protegerá la universalidad de los principios de derechos humanos. Queremos votar de esta manera porque queremos preservar el Consejo de Derechos Humanos. Si se le da tiempo, el Consejo, indudablemente, fomentará el consenso, pienso, entre todos sus miembros. El mundo está pasando por un período muy serio y agudo, y no queremos que el Consejo entre en una guerra entre civilizaciones y religiones, ya que la obligación del Consejo es partir de los valores que son comunes a todas las civilizaciones. Y, al menos hoy, y a la luz del resultado de la votación, debemos tener el valor de decir que este proyecto de resolución nos llevará a la polarización de puntos de vista y a disentir, y esto no sirve para nada a los derechos humanos y no pone fin a injusticia alguna. Mi delegación que participa con ustedes y con otros miembros en muchas otras iniciativas, votará en contra de esta resolución.

En el contexto inmediato de la resolución OSIG, este discurso tomaría la forma de una actitud de no cooperación con el/la titular del mandato, una vez que éste iniciara su gestión. Así lo articularon de manera explícita Indonesia, Argelia y Rusia antes de la votación, y los EAU, Egipto, Qatar y la OIC después de la votación.

Indonesia dijo:

Además, acorde con nuestra postura, nos gustaría que quedara registrado que no estamos en posición de apoyar, cooperar o participar con el/la titular del mandato creado para ello. Gracias, Sr. presidente.

Rusia dijo:

La Federación Rusa votará en contra de la resolución sobre la designación de un(a) Experto/a Independiente sobre cuestiones de discriminación por orientación sexual y no cooperará con este en el caso de que sea establecido.

Argelia dijo:

Es por esto que votaremos en contra de esta resolución que consideramos nos distrae de los principios nobles sobre los que se ha construido el Consejo. Y rechazamos tratar con este/esta Experto/a Independiente si es que se crea.

Varios estados expresaron esta misma postura después de la votación:

Emiratos Árabes Unidos, para explicar su voto tras la votación, dijo que la aprobación de la resolución sentaba un precedente peligroso. Acercaría al Consejo de Derechos Humanos hacia la explotación de los derechos humanos para la promoción de derechos secundarios. A pesar de la importancia de la resolución, esta constituía una provocación para muchas comunidades. El grupo en cuestión no respeta las tradiciones. Por lo tanto, los Emiratos Árabes Unidos no aceptamos el mecanismo creado y no planeamos cooperar con este.

Qatar, para explicar su voto tras la votación, habló en nombre de la Organización para la Cooperación Islámica, excepto Albania, y sostuvo que los valores de no violencia eran importantes. La Organización para la Cooperación Islámica cree que la protección contra la violencia debe ser otorgada a todos. Al mismo tiempo, afirmó que los conceptos y el nuevo lenguaje del proyecto de resolución no tenían cabida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y otros instrumentos de derechos humanos. La aprobación de temas sobre los que no hay un acuerdo universal, que inciden directamente en la cultura social y las sensibilidades religiosas de los Estados Miembros de las Naciones Unidas, compromete la labor del Consejo de Derechos Humanos.

La Organización para la Cooperación Islámica cree que la aprobación de esta resolución y el establecimiento de un(a) Experto/a Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género, impone, en un acto de superioridad cultural, una serie de valores al resto del mundo. La Organización hace un llamado para que se respeten los contextos y particularidades culturales, históricas y religiosas claramente establecidas en los dos Pactos. Los países de la Organización para la Cooperación Islámica, excepto Albania, no reconocerán el mandato creado por la resolución, boicotearán al/a la Experto/a Independiente y no estarán en posición de apoyar a dicha persona.

Egipto expresó alarma por la aprobación de la profundamente deficiente L.2.Rev.1, cuyo propósito era establecer nuevos derechos para las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero. El Consejo no tiene el poder legislativo de crear nuevos derechos, insistió Egipto. Egipto no reconocerá ni cooperará con el/la Experto/a Independiente derivado de la L.2.Rev.1.

Irán, al hablar de la L.2.Rev.1., reiteró su compromiso de dar consecución a una variedad de enfoques para proteger los derechos humanos contra la violencia y la discriminación, pero todo enfoque debería atender a las normas sociales o religiosas básicas y a los valores de las comunidades. Irán no cooperará con el/la titular del mandato creado mediante esta resolución.

Lo que los estados de la OIC y Rusia están articulando es que el mandato fundacional del Consejo de Derechos Humanos, GA Res 60/251, ya no será más el marco de trabajo dentro del cual los estados se conducirán.

En el párrafo 4 de la parte dispositiva de la GA Res 60/251, mediante la cual se establece el Consejo, se estipulan los principios que habrán de guiar el trabajo del Consejo:

Decide además que la labor del Consejo estará guiada por los principios de universalidad, imparcialidad, objetividad y no selectividad, diálogo internacional constructivo y cooperación, a fin de impulsar la promoción y protección de todos los derechos humanos, es decir, los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, incluido el derecho al desarrollo;

La decisión de no cooperar con el/la titular del mandato daña seriamente el principio fundamental de ‘diálogo internacional constructivo y cooperación’. La siguiente pregunta a hacernos es, una vez que esta actitud de ignorar las normas fundacionales eche raíz, ¿institucionalizará ésta formas de lidiar con los puntos de vista conflictivos dentro del Consejo?

En su discurso para el 32º Periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, el Alto Comisionado parece anticipar estos temores:

Y, sin embargo, el espacio trabajable dentro del cual funcionamos como una comunidad –resolviendo disputas, llegando a consensos– está en peligro. Los conjuntos de leyes comunes, las instituciones comunes –y, más profundamente, los valores comunes– que nos unen están cediendo. Y quienes más están padeciendo este embate son nuestros semejantes –sus pueblos– que soportan el peso de la deprivación, la miseria, la injusticia y el derramamiento de sangre resultantes.

Lea más:

I Introducción

II El proceso que dio origen a la resolución OSIG de 2016

La lógica detrás de la resolución sobre orientación sexual e identidad de género

El proyecto de resolución

Consultas informales sobre el proyecto de resolución

Los esfuerzos de defensa de la sociedad civil

Declaraciones conjuntas de la sociedad civil

Argumentos sobre la necesidad de un(a) Experto/a Independiente en el Consejo de Derechos Humanos

III Entender la Resolución OSIG de 2016

El resultado de la votación

Análisis de las enmiendas hostiles

Lo que la resolución hace es más importante que lo que la resolución dice

IV Entender el aspecto político: ¿por qué los Estados votaron de la manera en que lo hicieron?

Cómo entender el voto a favor

El liderazgo del LAC 7

El voto asiático a favor

La fallida retórica sobre los países desarrollados versus los países en desarrollo

La pasión detrás del voto a favor

Cómo entender las abstenciones

Sudáfrica: la abstención como regresión

Ghana, Botsuana y Namibia: la abstención como progreso

La abstención de India: ¿quedarse en el mismo lugar?

La abstención de Filipinas: un paso hacia atrás.

Cómo entender el voto en contra

El liderazgo de la OCI

El grupo africano

El apoyo de Rusia y China

Una oposición más amplia al marco de trabajo de los derechos humanos universales

La amenaza al funcionamiento del Consejo

V Las interconexiones con otras resoluciones del 32º Período de sesiones del Consejo

 Anexo I Breve resumen de otras referencias a OSIG durante el 32º Período de sesiones del CDH (inglés)

Anexo II Descripción de la votación sobre la Resolución OSIG (inglés)

Anexo III Descripción de la votación sobre la Resolución de la Familia (inglés) 

Anexo IV Descripción de la votación sobre la resolución de la sociedad civil (inglés) 

Descargue el Informe completo en PDF.

[1] Carta con fecha del 24.06.16, dirigida a Su Excelencia, el Sr. Pham Binh Minh, Ministro de Asuntos Exteriores de Vietnam, de parte de ICS Center, ISEE y PFLAG Vietnam.

[2] Basado en comunicaciones por correo electrónico con Tran Tung, director del ICS Center, Vietnam.  

[3] Basado en comunicaciones por correo electrónico con Anaraa Nyamdorj, director ejecutivo de LGBT Centre, Mongolia.

[4] Basado en comunicaciones por correo electrónico con Minhee Ryu de Korean Lawyers for Public Interest and Human Rights (KLPH), Corea del Sur.

[5] http://lgbthistorymonth.com/simon-nkoli?tab=biography

[6] Orwell, George (1949), 1984, Penguin, Londres, 2000.

[7] http://mg.co.za/article/2016-07-06-00-sa-reckless-on-un-gender-and-sexual-rights-vote/

[8] Carroll, Aengus (2016), State Sponsored Homophobia, ILGA, pág. 36.

[9] http://www.mea.gov.in/media-briefings.htm?dtl/26979/Transcript_of_Weekly_Media_Briefing_by_Official_Spokesperson_July_01_2016

[10] Suresh Kumar Koushal vs. Naz Foundation, (2014), I SCC 1.

[11] https://indiankanoon.org/doc/193543132/

[12] 17. Abolición de los intocables — se abole el sistema de “los intocables” y se prohibe su práctica en cualquiera de sus formas. La imposición de cualquier discapacidad derivada del sistema de “los intocables” constituirá un delito castigable conforme a la ley.

[13] http://thewire.in/48613/diluting-human-rights-principles-indias-vote-on-the-resolution-on-sexual-orientation-and-gender-identity/

[14] Esta sección se basa en los intercambios con los miembros del grupo de trabajo sobre OSIG de la ASEAN, Ryan Silverio y Cornelius Darpito, quienes compartieron el material y el análisis pertinentes.

[15] Ibid.

[16] http://www.oic-oci.org/oicv3/page/?p_id=68&p_ref=37&lan=en#normal

[17] http://www.oic-oci.org/oicv3/page/?p_id=68&p_ref=37&lan=en