II El proceso que dio origen a la resolución de 2016

La lógica detrás de la resolución sobre orientación sexual e identidad de género

Durante la reunión organizativa para el 32º Período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, el grupo principal (México, Uruguay, Chile, Argentina, Brasil y Colombia) anunció su intención de llevar más allá las conclusiones del Informe de 2015 sobre orientación sexual e identidad de género del Alto Comisionado. En su Informe de 2015 sobre OSIG, el Alto Comisionado indicó que existía un vacío en la protección en relación a la cuestión de la orientación sexual y la identidad de género que requería de un mecanismo dedicado dentro del Consejo de Derechos Humanos.

Después de su anuncio en la reunión organizativa, el grupo Principal, que previamente era el LAC 6, creció al incluir a Costa Rica y se convirtió, entonces, en el LAC 7. El LAC 7 distribuyó una nota conceptual con argumentos de por qué era necesario un(a) Experto/a Independiente. En dicha nota conceptual se hizo referencia al informe previo de la Oficina del Alto Comisionado sobre OSIG donde se documentaban las brutales violaciones de derechos por orientación sexual e identidad de género en todo el mundo y se subrayó lo inadecuado de las disposiciones actuales para proteger a las personas contra la violación de sus derechos por estos motivos.

En la nota conceptual se argumentó, además, lo siguiente:

Estamos convencidos de que la escala, gravedad y amplia difusión de esta violencia y discriminación contra las personas por su orientación sexual o identidad de género, real o percibida, requiere de una respuesta específica por parte del Consejo de Derechos Humanos en forma de un mecanismo dedicado.

En la nota conceptual también se aclaró que la inspiración para la resolución propuesta seguía siendo la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Declaración y Programa de Acción de Viena:

Recordamos que en la Declaración y Programa de Acción de Viena se indica que ‘Debe tenerse en cuenta la importancia de las particularidades nacionales y regionales, así como de los diversos patrimonios históricos, culturales y religiosos, pero los Estados tienen el deber, sean cuales fueren sus sistemas políticos, económicos y culturales, de promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales’.

Ese equilibrio articulado en la Declaración de Viena de tomar en cuenta las particularidades nacionales y regionales al tiempo que seguir comprometidos para con los derechos humanos universales se reiteró en la nota conceptual. En ella se argumentó, además, que la base universal de la resolución residía en el hecho de que:

No existe un país o región que defienda o tolere la violencia y la discriminación. No hay un país o región que se oponga al diálogo. De hecho, cien Estados de todas las regiones del mundo han adquirido compromisos de manera voluntaria para atender la violencia y la discriminación por orientación sexual e identidad de género en el contexto del Examen Periódico Universal. Más de dos tercios de todos los Estados que recibieron dichas recomendaciones aceptaron al menos una de ellas (comúnmente, varias), lo que indica que la mayoría de los Estados celebra el diálogo constructivo y se ha comprometido de manera expresa a atender estas preocupaciones de derechos humanos.

Con la distribución de esta nota conceptual, el LAC 7 buscaba enmarcar la cuestión de la violencia y la discriminación por orientación sexual e identidad de género dentro de la lógica de los derechos humanos universales y, también, dentro del marco de trabajo de la función del Consejo de promover el diálogo constructivo. Así, el LAC 7 buscaba describir a la resolución como derivada del derecho internacional y basada en un enfoque que evita el conflicto y que está a favor de promover el diálogo.

El proyecto de resolución

En el proyecto de resolución distribuido por el LAC 7 se detallaron los temas ya expuestos en la nota conceptual. En los párrafos del preámbulo, entre otras cosas, se reafirmaba la Declaración Universal de los Derechos Humanos y se recordaba la Declaración de Viena y las dos resoluciones sobre orientación sexual e identidad de género del Consejo de Derechos Humanos, de 2011 y 2014, respectivamente. En los párrafos de la parte dispositiva, entre otras cosas, se condenaban la violencia y la discriminación cometidas en todas las regiones del mundo contra las personas por su orientación sexual e identidad de género. En el párrafo 2 de la parte dispositiva se ‘Decide nombrar, por un período de tres años, a un(a) Experto/a Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género’.

Según el párrafo 2 de la parte dispositiva el mandato del Experto o Experta Independiente es el siguiente:

  1. Evaluar la aplicación de los instrumentos internacionales vigentes de derechos humanos relacionados con los medios de superar la violencia y la discriminación contra las personas por motivos de orientación sexual o identidad de género, e identificar las mejores prácticas y las deficiencias;
  2. Concienciar a la población acerca de la violencia y la discriminación contra las personas por motivos de orientación sexual o identidad de género, y determinar y abordar las causas fundamentales de la violencia y la discriminación;
  3. Entablar un diálogo con los Estados y otros interesados pertinentes, incluidos los organismos, programas y fondos de las Naciones Unidas, los mecanismos regionales de derechos humanos, las instituciones nacionales de derechos humanos, las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones académicas, y celebrar consultas con ellos;
  4. Trabajar, en cooperación con los Estados, para promover la aplicación de medidas que contribuyan a la protección de todas las personas contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género;
  5. Hacer frente a las formas múltiples, interrelacionadas y agravadas de violencia y discriminación con que se enfrentan las personas por causa de su orientación sexual o identidad de género;
  6. Organizar, facilitar y apoyar la prestación de servicios de asesoramiento, asistencia técnica, fomento de la capacidad y cooperación internacional en apoyo de las iniciativas nacionales de lucha contra la violencia y la discriminación de las personas por motivos de orientación sexual o identidad de género;

Si bien el mandato se enfoca en la orientación sexual y la identidad de género, se entiende que es imposible abstraer estos conceptos de otras historias más antiguas de dominación. Por lo tanto, el mandato está expresamente contemplado como un mandato con un enfoque de intersecciones, como se observa en la referencia a ‘las formas múltiples, interrelacionadas y agravadas de violencia y discriminación’ y a atender ‘las causas fundamentales’ de dichas violaciones de derechos.

Consultas informales sobre el proyecto de resolución

Este texto fue tema de dos consultas informales realizadas por los patrocinadores principales de la resolución. A la primera consulta informal asistieron 51 Estados.[1] Lo sobresaliente de esta consulta informal fue el hecho de que muchos declarados opositores, miembros de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) y del grupo africano, decidieron no asistir. Así, Nigeria, Egipto, Arabia Saudita y Paquistán brillaron por su ausencia. Entre los miembros que sí estuvieron presentes hubo dos clases de respuestas desde polos opuestos del espectro.

La primera respuesta fue por parte de algunos Estados partidarios que se preguntaban por qué los patrocinadores habían elegido a un(a) Experto/a Independiente y no a un(a) Relator(a) Especial. La Unión Europea, por ejemplo, observó que prefería a un(a) Relator(a) Especial debido a la grave situación y porque un(a) Relator(a) Especial daría como resultado un mejor y más sistemático monitoreo de la situación en todo el mundo y enviaría un fuerte mensaje de poner fin a la violencia y la discriminación. Canadá y Nueva Zelanda secundaron esta propuesta.

Uruguay respondió que la elección de un(a) Experto/a Independiente en lugar de una Relatoría Especial estuvo basada en la necesidad de contar con un procedimiento especial que se percibiera de una manera más constructiva. Una Relatoría Especial se percibe más como un mecanismo de monitoreo, pero un(a) Experto/a Independiente puede iniciar un diálogo de una manera más constructiva. Uruguay agregó que su enfoque desde 2014 ha sido el de tomar en cuenta los puntos de vista de todos y que ha dedicado mucho tiempo a hablar con muchas delegaciones y que la elección de un procedimiento especial se basaba en la comprensión de cuál procedimiento especial iba a ser percibido de la mejor manera posible.

Además de las declaraciones de apoyo de Estados de Europa, Norteamérica y Latinoamérica, también hubo una declaración de apoyo por parte del pequeño Estado insular del Pacífico de Samoa, el cual expresó que la Constitución de Samoa reconoce a todas las personas y que Samoa apoyaría el establecimiento de un(a) Experto/a Independiente. La asistencia de algunos Estados del Pacífico, y la fuerte declaración de Samoa en particular, probablemente se debieron a la presencia de una fuerte representación de la sociedad civil de esa región que hizo una significativa labor de acercamiento con las delegaciones del Pacífico.

La declaración más fuerte de oposición fue la de Rusia, que dijo estar profundamente decepcionada de que la resolución propusiera impulsar un tema tan complicado, controversial e inaceptable. Rusia comentó que si bien estaba de acuerdo en que cada país debería hacer su mejor esfuerzo por eliminar la discriminación de todas las personas, estaba en contra de la creación de una nueva categoría con un régimen especial de protección. Opinó que la mayoría de la población mundial se opondría a dichas ideas y que aunque los patrocinadores hablaban de un diálogo, a Rusia le quedaba claro que había dos grupos ausentes, a saber, el grupo africano y el grupo de la OCI. Rusia declaró que no hay un acuerdo en el derecho o en la ciencia sobre qué significa orientación sexual e identidad de género. Rusia dijo, además que, en principio, estaba en contra de esta idea y, por tanto, no estaba lista para participar en el proceso de redacción. Entonces, Rusia solicitó a los patrocinadores reconsiderar la idea y retirar la resolución.

China tomó la palabra y comentó que los patrocinadores habían elegido un tema controversial. Como, en su opinión, ya había demasiados mandatos, China eligió reservarse su postura respecto del establecimiento de un(a) Experto/a Independiente.

Albania, que contaba con la posición única de pertenecer tanto a la OCI como al grupo de Europa del Este, felicitó a los patrocinadores por su liderazgo y subrayó sentirse decepcionada de que los demás miembros de la OCI no estuvieran presentes. Observó, además, que como Estado miembro de la OCI había alentado a otros dentro de la OCI a participar en un diálogo abierto.

Aunque India y Sudáfrica sí estuvieron presentes en la consulta informal, ambas mantuvieron un intrigante silencio.

Tras la primera consulta informal, se sostuvo una segunda, para discutir el proyecto de resolución. A esta asistieron 35 países.[2] No hubo discusiones sustanciales y la sesión concluyó en media hora, a pesar de estar programada para durar dos horas. No obstante, el hecho de que esta consulta informal fuera breve no indicó sino que el duro trabajo de hacer que los miembros del Consejo estuvieran de acuerdo con el texto tendría que realizarse fuera del espacio de la consulta informal y mediante negociaciones bilaterales.

Los esfuerzos de defensa de la sociedad civil

El período de tiempo transcurrido desde el anuncio de la resolución hasta la votación final del 30 de junio fue el período fundamental durante el cual los Estados partidarios de la resolución y la sociedad civil, tanto a nivel nacional como global, realizaron intensos esfuerzos de cabildeo y reivindicación con los Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos.

Fue gracias a este esfuerzo intensivo que la resolución fue aprobada. Un ejemplo de las formas de presión a las que se sometió a los Estados es la carta enviada por 12 organizaciones de El Salvador a su gobierno solicitándole que votara a favor. Otro ejemplo, las cartas por parte de grupos de la sociedad civil en Vietnam, Mongolia, Filipinas, India y Sudáfrica, instando a sus respectivos gobiernos a votar a favor de la resolución. En algunos países, por ejemplo en India, la sociedad civil realizó una campaña en medios impresos y televisivos en la cual se instaba al gobierno a votar a favor de la resolución.

A un nivel más global, uno de los esfuerzos activistas más sobresalientes fue una carta conjunta, firmada por 628 ONG de 151 países que pedían a sus gobiernos ‘ir más allá de iniciativas de una sola vez y medidas paulatinas’ y atender urgentemente el ‘vacío en la protección’. En la carta conjunta se hizo un llamado al ‘Consejo de Derechos Humanos a atender este vacío mediante la creación de un(a) Experto/a Independiente para atender la discriminación y violencia contra las personas por su orientación sexual e identidad de género’.[3]

A continuación se muestra la diversidad geográfica y de signatarios:

Lista de signatarios por región

Región Países ONG
LAC 29 158
Asia Pacífico 39 160
África 35 114
Europa Occidental 21 90
Europa del Este 25 56
Norteamérica 2 36
Global 0 14
Total 151 628

Según la estadística, la mayoría de los signatarios (el 68%) pertenece al sur global, de las regiones de Asia Pacífico, LAC y África. Ello indica que los grupos LGBT del sur global sienten que hay una profunda necesidad de contar con una atención más sistemática a las violaciones de derechos contra las personas LGBT a nivel de la ONU.

Declaraciones conjuntas de la sociedad civil

Hubo cuatro importantes declaraciones conjuntas de la sociedad civil presentadas ante el Consejo de Derechos Humanos en las que se argumentó desde diversas perspectivas por qué se requería de un(a) Experto/a Independiente sobre OSIG.

En primer lugar, la declaración conjunta presentada en nombre de 628 organizaciones de la sociedad civil, de 151 países de todas partes del mundo:

Las 628 ONG enlistadas al final, hacemos un llamado para que un(a) Experto/a Independiente sobre OSIG monitoreé y documente las violaciones de derechos humanos, redacte informes periódicos sobre cuestiones como las causas fundamentales, los derechos trans y las brechas en la protección, participe con Estados de todo el mundo para crear conciencia sobre las cuestiones OSIG, identifique buenas prácticas y aliente las reformas, ayude a asegurar que las cuestiones estén mejor integradas en todo el sistema de la ONU, trabaje para apoyar a la sociedad civil y a las ONG que trabajan sobre estas cuestiones, mejore las colaboraciones regionales e interregionales y fortalezca la atención prestada a estas cuestiones a nivel nacional, regional e internacional, subraye las múltiples formas de discriminación que se intersecan y articule y haga crecer la conciencia sobre estas conexiones, particularmente mediante reconocer que las cuestiones OSIG están conectadas a una amplia gama de cuestiones, entre otras, la igualdad de género, la clase, la autonomía corporal, la salud y los derechos sexuales y reproductivos.

El establecimiento de un mecanismo de protección dedicado a atender las violaciones de derechos humanos relacionados con OSIG es un paso necesario para atender de manera urgente los graves abusos por estos motivos en todas y cada una de las regiones del mundo. Instamos al Consejo de Derechos Humanos a actuar con urgencia y establecer dicho mandato. Como lo afirmara el Secretario General Ban Ki-Moon, “Ha llegado el momento”.[4]

La organización RSFL presentó una declaración conjunta[5] sobre la cuestión de la identidad de género:

La identidad de género autodefinida por cada persona es integral a su personalidad y es uno de los aspectos más básicos de autodeterminación, dignidad y libertad. Demasiadas personas transgénero se ven forzadas a vivir con documentos de identidad que no corresponden a su género autodefinido. Abrir una cuenta de banco, entregar una solicitud de empleo, abordar un avión o poner una denuncia por acoso puede volverse una fuente de repetido acoso, sospechas infundadas e incluso violencia.

No obstante, muchos Estados de todas las regiones exigen a la persona ceder uno o más de sus derechos humanos para obtener el de la protección de su vida privada. Entre los requisitos pueden estar los siguientes: el diagnóstico de trastorno mental, la cirugía de reasignación de sexo, la esterilización o terapia hormonal forzada y ser persona soltera o divorciada. Estos violan la dignidad de la persona, su derecho a formar una familia y el derecho a vivir libre de tratos degradantes e inhumanos.

La creación de un mandato y experto/a independiente sobre orientación sexual e identidad de género crearía conciencia y traería un mejor entendimiento de estas cuestiones. También, sería una plataforma para compartir mejores prácticas y proporcionar asistencia técnica a los Estados para asegurar que cuenten con leyes, políticas y procedimientos, basados en los derechos humanos, sobre el reconocimiento legal del género de todas las personas.

ONG de la región LAC elogiaron el liderazgo del LAC 7 en una declaración presentada por COC Nederland  y otros:

Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México y Uruguay presentaron ante este Consejo una resolución histórica donde reconocen la discriminación y violencia contra las personas por su orientación sexual e identidad de género y apoyan la creación de un(a) Experto/a Independiente. Estos siete Estados cuentan con el apoyo de las voces de 140 ONG de 25 países de la región de Latinoamérica y el Caribe. Deseamos declarar con alegría que no estamos solos y que la sociedad civil de más de 130 países apoya este llamado.

Por último, Mantiqitna Network, PAN Africa ILGA y ARC International presentaron una declaración:

En África, unos 36 países conservan leyes que penalizan la homosexualidad. Hacemos un llamado para la inmediata despenalización de la homosexualidad, incluyendo una revisión de toda legislación que pudiera provocar discriminación, persecución y castigos contra las personas solamente por su orientación sexual o identidad de género. Instamos a los líderes de los Estados donde se han desechado y abrogado leyes de este tipo a que aseguren la existencia de leyes adecuadas de seguimiento, por ejemplo, leyes contra la discriminación, para asegurar el pleno de los derechos humanos de toda su ciudadanía, sin excepción.

Somos personas orgullosamente africanas y orgullosamente LGBTI. Queremos que nuestros gobiernos reconozcan la realidad de que las personas LGBT existen y que padecen brutales violaciones de derechos humanos. El hecho de que los países africanos votaran a favor de una resolución en el Consejo de Derechos Humanos para establecer un(a) Experto/a Independiente sobre Orientación Sexual e Identidad de Género sería un acto acorde con los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

Las cuatro declaraciones buscaban subrayar cuatro puntos diferentes aunque relacionados. En primer lugar, el hecho de que la discriminación por orientación sexual e identidad de género es una cuestión de importancia mundial y, por tanto, debe ser atendida. En segundo, que las ONG Latinoamericanas apoyan la defensa que hace el LAC 7 de la resolución. En tercero, que desde la perspectiva de la sociedad civil africana, la aprobación de la resolución estaría de conformidad con la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos. Por último, que el hecho de aprobar esta resolución beneficiaría enormemente a la defensa en torno a las cuestiones relacionadas con la identidad de género. Así, los argumentos convincentes para la aprobación de la resolución surgieron de la perspectiva de una sociedad civil global.

Argumentos sobre la necesidad de un(a) Experto/a Independiente en el Consejo de Derechos Humanos

Presentar declaraciones conjuntas es una manera de argumentar a favor de la resolución ante el Consejo, pero las limitaciones de tiempo impiden una participación más profunda; los eventos paralelos ofrecen esta oportunidad de ir más a fondo. A la mitad de la segunda semana del período de sesiones del consejo, un evento paralelo sobre ‘¿Poner fin a la violencia contra las personas LGBT? Atendiendo el vacío de protección en el sistema de la ONU’[6], ofreció la oportunidad para dar argumentos más detallados sobre por qué un(a) Experto/a Independiente era tan fundamental para impulsar mundialmente la lucha de las comunidades LGBT.

Arvind Narrain, de ARC International, presidió el evento. Las y los ponentes de este evento fueron:

  • Joleen Brown Mataele de Tonga Leiti’s Association
  • Fadi Saleh, activista LGBT sirio
  • Yahia Zaidi de Mantiqitna Network
  • Sheherezade Kara, consultora en derechos humanos
  • John Fisher de Human Rights Watch

Arvind Narrain inauguró el evento con un homenaje a las víctimas del brutal ataque de Orlando. Dijo que la indignación provocada por el asesinato de 49 personas en el tiroteo del centro nocturno de Orlando resonaba en las comunidades LGBT de todo el mundo: desde Chandigarh, Nellore y Delhi, en India, hasta Kampala, Nairobi, Rabat y Túnez, en África; desde la Ciudad de México y Bogotá, en Latinoamérica, hasta Suva, Tonga, Seúl y Bangkok, en Asia. Aunque los medios mundiales cubrieron las multitudinarias muestras de apoyo y solidaridad desde diferentes ciudades del norte global, no subrayaron el hecho importante de que el terror del tiroteo de Orlando resonó con gran fuerza en las comunidades LGBT del sur global. En este punto, inició la proyección de fotos de los conmovedores tributos ofrecidos por las comunidades LGBT de lugares tan diversos como Suva, Kampala, Nellore y la Ciudad de México.[7] De acuerdo con el moderador, el duelo y el dolor de Orlando resonaron en las comunidades LGBT del sur global, debido a que el aguijón de la discriminación y el dolor de la violencia forman parte de la vivencia cotidiana de ser LGBT. Arvind dijo que deseaba explorar un poco más esta resonancia y pidió a las y los panelistas que trabajan en los difíciles contextos de Siria, el Norte de África y Tonga, y a quienes trabajan a nivel mundial, que compartieran sus pensamientos en torno a dos puntos:

  1. Las formas de violencia enfrentadas por las personas LGBT y si hay una especificidad en cuanto a la violencia enfrentada por las personas LGBT.
  2. ¿Cómo puede la propuesta del LAC 7 de establecer un(a) Experto/a Independiente en el Consejo de Derechos Humanos atender la violencia endémica que es una realidad de las vidas LGBT de todas partes del mundo?

Respecto de la primera pregunta, las y los panelistas respondieron lo siguiente:

Joleen Brown Mataele, de la Asociación Leiti de Tonga, observó que las personas LGBT se topan con muchas dificultades para mostrarse como son en público, protestar y formar asociaciones y comunidades. Desde su experiencia personal como mujer transgénero, Joleen Mataele explicó cómo fue maltratada por su padre y madre y sus compañeros y compañeras de clase. En tales condiciones de soledad y sufrimiento, se necesita mucho valor para ser una misma, ya que la sociedad difícilmente te acepta.

Fadi Saleh, activista LGBT sirio, dijo que a diferencia de lo que la cobertura mediática presenta, la violencia contra las personas LGBT sucede no sólo bajo el mando de ISIS, sino también en las áreas controladas por el régimen de Siria. Existen formas muy específicas de violencia que no se documentan y de las que no se habla. Esas no parecen captar la misma atención de los medios por no ser de la escala de las atrocidades de ISIS ni tan espectaculares como estas últimas. Las personas LGBT son castigadas sin autoridad jurídica, y arrestadas y torturadas. El grupo al que más  agarran de blanco, especialmente el Ejército (Libre) Sirio, es el de las mujeres trans. Los arrestos arbitrarios suceden con frecuencia: recientemente, seis personas fueron arrestadas arbitrariamente por su apariencia; entre ellas, una mujer trans. Por no contar con conexiones o dinero, algunas de estas personas tuvieron que pasar muchos días en la cárcel a pesar de no haber cometido infracción alguna.

Yahia Zaidi, de Mantiqitna Network, dijo que en el Norte de África también hay un alto índice de violencia contra las personas LGBT: la homosexualidad “comprobada”, comúnmente mediante la práctica de pruebas anales humillantes, puede ser motivo de cárcel. Existen muchos tipos de violencia: violencia en la esfera familiar, violencia condonada por personajes religiosos y violencia por parte del Estado. Actualmente, la tendencia parece haberse desplazado hacia la violencia por parte de instancias no gubernamentales y haberse enfocado particularmente contra los hombres gay y las mujeres trans. Durante los últimos dos años, las personas LGBT han padecido una nueva ola de mayor violencia perpetrada por grupos de acosadores que también tienden a filmar y difundir públicamente sus actos violentos en plataformas como el internet.

Sheherezade Kara, consultora de derechos humanos, expresó su deseo de atraer mayor atención hacia las mujeres LBT. Las mujeres padecen diferentes tipos de violencia: una de ellas es cuando se somete a las lesbianas a violaciones sexuales correctivas, un tema que ha sido abordado en las sesiones del Consejo. El grupo de trabajo sobre la discriminación contra las mujeres también demostró que las mujeres LBT enfrentan una doble discriminación por ser, por ejemplo, mujer y además formar parte de las comunidades LGBT.

John Fisher, de Human Rights Watch, subrayó la importancia de hacer un homenaje a las personas LGBT asesinadas en Orlando porque este suceso es representativo de los sufrimientos padecidos por las personas LGBT del mundo.

En cuanto a la importancia de contar en la ONU con un(a) Experto/a Independiente para asegurar que se dé atención sostenida a las violaciones de derechos humanos por orientación sexual e identidad de género, las y los panelistas subrayaron la importancia y la necesidad de contar con un(a) Experto/a Independiente sobre orientación sexual e identidad de género. El establecimiento de un(a) Experto/a Independiente sería una importante contribución ya que el mandato tendría la capacidad de participar con los Estados, la sociedad civil, los medios y crear conciencia y al mismo tiempo posibilitar un mejor entendimiento conceptual de las cuestiones OSIG. Toda violación sistemática de derechos requiere de una solución sistemática por parte de la ONU, y un mecanismo lograría eso.

Las y los activistas sostuvieron firmemente que desde la perspectiva del sur global, un mecanismo dedicado a las cuestiones de orientación sexual e identidad de género enfocaría la atención en los problemas que las personas LGBT enfrentan y tendría una pertinencia concreta en las luchas a nivel nacional.

La solicitud de un mecanismo independiente provino realmente de los grupos de la sociedad civil del sur global. Un análisis de la carta conjunta de 628 organizaciones al Consejo de Derechos Humanos revela que la gran mayoría de las organizaciones que exigieron la creación de dicho mecanismo provenía de África, LAC y la región Asia Pacífico. Entonces, la profunda necesidad de un mecanismo en la ONU realmente provino de esas regiones.

El moderador resumió, de alguna manera, las contribuciones de las y los panelistas al afirmar que las y los ponentes habían subrayado la terrible situación de derechos humanos en muchas regiones del mundo, incluyendo la violencia por parte del Estado, elementos de vigilancia, familias e instituciones médicas. La escala y naturaleza de las violaciones de derechos eran argumentos suficientes para solicitar la acción urgente. Estando en Ginebra, una de las contribuciones clave dirigida a atender este estado de cosas sería establecer un(a) Experto/a Independiente que pudiera ayudar a impulsar la lucha de las personas LGBT para la consecución de una vida libre de discriminación y violencia.

Las y los panelistas agradecieron al LAC 7 por la importante iniciativa de colocar las cuestiones de la orientación sexual y la identidad de género en la agenda de derechos humanos de la ONU.

Después de las presentaciones, varios Estados, entre ellos, Francia, la Unión Europea, el Reino Unido, Uruguay y Colombia, tomaron la palabra. En respuesta a la pregunta de si la cuestión de los derechos LGBT era una agenda occidental, las delegaciones de Colombia y Uruguay llamaron la atención hacia el hecho de que estas cuestiones son cuestiones que ellos enfrentan en sus contextos nacionales y, por tanto, se trataba de una cuestión personal para ellos. Como lo explicó el delegado de Colombia, él conoce personas que fueron asesinadas por su orientación sexual. Tanto Uruguay como Colombia dijeron, a modo de conclusión, sentirse energizados tras la reunión y que ahora saldrían a luchar, incluso con más fuerza, para asegurar que la resolución fuera aprobada.

 

Lea más:

I Introducción

II El proceso que dio origen a la resolución OSIG de 2016

La lógica detrás de la resolución sobre orientación sexual e identidad de género

El proyecto de resolución

Consultas informales sobre el proyecto de resolución

Los esfuerzos de defensa de la sociedad civil

Declaraciones conjuntas de la sociedad civil

Argumentos sobre la necesidad de un(a) Experto/a Independiente en el Consejo de Derechos Humanos

III Entender la Resolución OSIG de 2016

El resultado de la votación

Análisis de las enmiendas hostiles

Lo que la resolución hace es más importante que lo que la resolución dice

IV Entender el aspecto político: ¿por qué los Estados votaron de la manera en que lo hicieron?

Cómo entender el voto a favor

El liderazgo del LAC 7

El voto asiático a favor

La fallida retórica sobre los países desarrollados versus los países en desarrollo

La pasión detrás del voto a favor

Cómo entender las abstenciones

Sudáfrica: la abstención como regresión

Ghana, Botsuana y Namibia: la abstención como progreso

La abstención de India: ¿quedarse en el mismo lugar?

La abstención de Filipinas: un paso hacia atrás.

Cómo entender el voto en contra

El liderazgo de la OCI

El grupo africano

El apoyo de Rusia y China

Una oposición más amplia al marco de trabajo de los derechos humanos universales

La amenaza al funcionamiento del Consejo

V Las interconexiones con otras resoluciones del 32º Período de sesiones del Consejo

 Anexo I Breve resumen de otras referencias a OSIG durante el 32º Período de sesiones del CDH (inglés)

Anexo II Descripción de la votación sobre la Resolución OSIG (inglés)

Anexo III Descripción de la votación sobre la Resolución de la Familia (inglés) 

Anexo IV Descripción de la votación sobre la resolución de la sociedad civil (inglés) 

Descargue el Informe completo en PDF.

[1] Albania, Argentina, Armenia, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, El Salvador, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Guatemala, Honduras, India, Irán, Irlanda, Islandia, Italia, Liechtenstein, Lituania, Marruecos, México, Mongolia, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Panamá, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rusia, Samoa, la Santa Sede, Singapur, Sri Lanka, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Togo, Tuvalu y la Unión Europea.

[2] Alemania, Argentina, Armenia, Australia, Austria, Bélgica, Botsuana, Brasil, Canadá, Chile, China, Columbia, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, EE.UU., Francia, Guatemala, Honduras, Irlanda, Japón, Letonia, Marruecos, México, Namibia, Panamá, Paraguay, Polonia, Reino Unido, República Checa, Singapur, Suecia, Tailandia, la Unión Europea y Uruguay.

[3] http://arc-international.net/global-advocacy/human-rights-council/32nd-session-of-the-human-rights-council/628-ngos-from-151-countries-call-for-a-sogi-independent-expert-at-the-un/

[4] http://arc-international.net/global-advocacy/human-rights-council/32nd-session-of-the-human-rights-council/628-ngos-from-151-countries-call-for-a-sogi-independent-expert-at-the-un/

[5] Los demás patrocinadores conjuntos fueron Human Rights Law Centre, ILGA, International Humanist and Ethical Union, International Federation for Human Rights Leagues, LGBT Denmark  y la Federación de Lesbianas y Gais de Alemania, LSVD.

[6] Este evento paralelo estuvo organizado de manera conjunta por ARC International, COC Nederland, Mantiqitna Network y Tonga Leitis Association. Para tener una perspectiva sobre este evento paralelo, véase, Bhavnani, Sharan, Progression of a Progressive International Stance: ARCs Side Event at the 32nd Session of the Human Rights Council.

[7] La presentación con fotos puede verse aquí: http://arc-international.net/global-advocacy/human-rights-council/32nd-session-of-the-human-rights-council/