El voto asiático a favor

Una parte clave del éxito del voto a favor se sostiene en el hecho de que tres países asiáticos votaron a favor de la resolución. De esos tres, solo Vietnam se dirigió al Consejo antes de la votación para explicar su voto:

Sr. presidente, Vietnam celebra la iniciativa y los esfuerzos de los miembros de la comunidad internacional para evitar y combatir la violencia y la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Votaremos a favor de la resolución L.2/Rev.1 enmendada. Vietnam desea subrayar que la/el titular del mandato de los nuevos Procedimientos Especiales respaldados por esta resolución desempeñará sus obligaciones en estricto apego a los códigos de conducta consagrados en la Resolución 5/2 del CDH – contribuyendo a los esfuerzos de atender la violencia y la discriminación a este respecto—.

Es imperativo que cuando este Procedimiento Especial se establezca en el futuro cuente con la promoción del diálogo genuino entre todas las partes pertinentes interesadas con miras a conseguir un impacto positivo en las personas de todo el mundo. En este proceso, las diferencias entre la diversificada sociedad deben respetarse y tomarse en cuenta, en lugar de amplificarse de manera negativa.

La razón de por qué Vietnam votó a favor está en los cambios tanto de sus políticas internas como de su política internacional con respecto a los derechos LGBT. En una carta redactada por varias organizaciones de la sociedad civil vietnamita se observa lo siguiente:

En años recientes, como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Vietnam ha mostrado apertura y apoyo hacia la igualdad de las personas LGBT dentro de la ONU y en sus políticas internas. En 2014, Vietnam votó a favor de la resolución sobre orientación sexual e identidad de género en el CDH de la ONU. Durante el 2º ciclo del Examen Periódico Universal, Vietnam aceptó la recomendación de promulgar una ley para combatir la discriminación y asegurar así la igualdad para toda su ciudadanía, sin importar su orientación sexual e identidad de género. Observamos que el gobierno ha dado pasos positivos para cumplir con sus compromisos internacionales, por ejemplo, mediante enmendar el código civil de 2005 y permitir que las personas transgénero se sometan a una transición de sexo y, posteriormente, cambien la indicación de su género en sus documentos legales.[1]

El voto de Vietnam a favor de la resolución fue resultado de un fuerte movimiento que ha provocado cambios dramáticos a nivel nacional. Como lo comenta Tran Tung, director del Centro ICS:

Cuando empezamos nuestro movimiento en Vietnam en 2008, siempre colocamos el empoderamiento comunitario y el cambio social al centro de nuestra campaña. Gradualmente, ganamos el apoyo de los medios y, después, del público en general. Las cuestiones OSIEG ya no son un tema sensible en Vietnam. La gente comprende que existimos, que somos parte de la vida y que nuestros derechos deben ser protegidos. El cambio social y apoyo más amplio del que gozamos en la sociedad juega un papel fundamental. Por un lado, éste nos apalanca para negociar con el gobierno; por el otro, facilita a las personas el decir públicamente que son partidarias/aliadas. Como consecuencia, el gobierno de Vietnam empezó a tomar medidas para proteger los derechos LGBTIQ, entre ellas, revisar leyes sobre el matrimonio y la familia (para eliminar la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo) y códigos civiles (para permitir la transición de género en el país). Durante este proceso, construimos buenas alianzas con el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Salud y Ministerio de Asuntos Exteriores, mismos a los que se consulta sobre cómo votar. Todos estos factores desempeñaron un papel clave al influir en la postura del gobierno en relación a las cuestiones OSIG.[2]

Aunque Mongolia no habló durante este período de sesiones, en la declaración de Undeg Purevsuren, Ministro de Asuntos Exteriores de Mongolia, durante el 31er Período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos encontramos una pista de por qué este país voto a favor.

El Sr. Purevsuren declaró que su país había hecho un compromiso duradero para con los derechos humanos cuando se embarcó en el camino de la democracia 25 años antes y al adoptar su primera constitución democrática, en 1992. Mongolia abolió la pena de muerte de su legislación al aprobar el código penal corregido. La definición de tortura del código penal corregido ahora se apega al Artículo 1º de la Convención contra la Tortura. Más aún, en el código penal corregido se penalizan la violencia doméstica, la discriminación contra las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales, el trabajo infantil forzado y el castigo corporal infantil.

El voto de Mongolia a favor de la resolución también puede verse como resultado de la labor de defensa a favor de la igualdad LGBT a nivel nacional e internacional. Como comenta Anaraa Nyamdorj, director ejecutivo del Centro LGBT:

El gobierno de Mongolia recibió una enorme llamada de atención durante su primer EPU en noviembre de 2010, cuando las cuestiones relacionadas con la situación de derechos humanos OSIEG en Mongolia fue subrayada por 9 países, 8 de los cuales hicieron recomendaciones de comenzar a implementar esfuerzos concertados para poner fin a la discriminación contra las personas LGBT. Pocos días después, Mongolia fue examinada por el Comité contra la Tortura, de la ONU, a quien nuestro Centro ha también enviado un informe sombra subrayando varias cuestiones, especialmente, crímenes de odio en contra de personas LGBT en Mongolia. Cuatro meses después, el Comité de Derechos Humanos de la ONU (CDCP) hizo también dos recomendaciones sobre la situación de las personas LGBT en Mongolia. Estos esfuerzos respaldados de defensa internacional y la respuesta ofrecida por los instrumentos internacionales parecen haber constituido un gran recordatorio del hecho de que existe un segmento específico de la población que todavía no está protegida igualitariamente, a pesar del hecho de que tanto la Constitución como el derecho internacional dictan igualdad. Sumado a estas recomendaciones, el Centro LGBT continuó con su labor de defensa internacional a nivel de la ONU y obtuvo 17 recomendaciones más para Mongolia en el EPU de 2015 en torno a LGBTI y a la no discriminación, además de recomendaciones del PDESC en 2015 y recomendaciones de la CEDAW en 2016.

Internamente, el Centro siguió participando de manera constructiva con varios ministerios e instancias mediante reuniones individuales, reuniones con el gobierno y la sociedad civil, especialmente mediante el Foro de Derechos Humanos de las ONG que ha sido designado como punto focal no oficial para la participación de la sociedad civil para vigilar la implementación del EPU por parte del gobierno. Hubo también continua visibilidad y humanización del movimiento de derechos LGBTI en general y activistas LGBTI visibles del Centro LGBT en sus eventos públicos como el Día de la Igualdad y el Día del Orgullo, todo lo cual jugó un papel muy importante. La participación continua con el gobierno dio como resultado que se incluyeran los crímenes/discursos de odio en una muy amplia conceptualización dentro del código penal actual aprobado en diciembre de 2015, en el que ahora se penaliza un amplio concepto de discriminación, con protecciones expresas que incluyen a OSIEG.

Cuando el Centro se enteró de la votación que se avecinaba, nos acercamos al gobierno. Llamamos al Ministerio de Asuntos Exteriores para informarles sobre la votación y nos organizamos con la sociedad civil para agregar sus firmas a la petición internacional para establecer el mandato, además de organizarnos con el Foro de Derechos Humanos de las ONG para enviar una carta conjunta a fin de recordarle al gobierno de Mongolia su obligación internacional e instarlos a conservar su liderazgo en la región en relación con la igualdad y la no discriminación, misma que habían asegurado a través del nuevo código penal.[3]

Corea del Sur guardó silencio durante la reunión, pero este Estado también votó a favor de la resolución en 2014, así que existe un historial de apoyo. El apoyo constante de Corea a los derechos LGBT puede atribuirse a una mezcla de factores, entre otros, el activismo a nivel interno, la aspiración del estado coreano de ser visto como ‘país del primer mundo’, el hecho de que Ban Ki Moon, que es coreano, haya sido un abierto defensor de los derechos LGBT, y el deseo de no ser vistos como menos progresistas que Japón.[4]

La única conclusión que podemos hacer del voto asiático a favor es que la fuerza del activismo local juega un fuerte papel que influye en las prioridades de la política exterior de los países. Si Corea del Sur, Vietnam y Mongolia votaron a favor, este voto es resultado de una fuerte campaña local sobre derechos LGBT.

[1] Carta con fecha del 24.06.16, dirigida a Su Excelencia, el Sr. Pham Binh Minh, Ministro de Asuntos Exteriores de Vietnam, de parte de ICS Center, ISEE y PFLAG Vietnam.

[2] Basado en comunicaciones por correo electrónico con Tran Tung, director del ICS Center, Vietnam.  

[3] Basado en comunicaciones por correo electrónico con Anaraa Nyamdorj, director ejecutivo de LGBT Centre, Mongolia.

[4] Basado en comunicaciones por correo electrónico con Minhee Ryu de Korean Lawyers for Public Interest and Human Rights (KLPH), Corea del Sur.